Características del Sahara. 

Un desierto es un bioma con escasas precipitaciones y muy poca o nula presencia de seres humanos, pero con una importante biodiversidad en flora y fauna. Aunque los desiertos suelen asociarse exclusivamente con entornos áridos y muy calurosos, lo cierto es que un desierto también puede caracterizarse por un clima de frío extremo.

La Antártida y el Ártico son los desiertos, en general, más grandes del mundo, mientras el Sahara ocupa el tercer lugar; pero se posiciona en el primer puesto hablando de desiertos calientes.

Sahara significa ‘el desierto’ en árabe, por lo que decir “desierto de Sahara” es redundante.

Sahara se localiza al norte del continente africano y abarca 11 países: Argelia, Chad, Egipto, Libia, Marruecos, Mauritania, Malí, Níger, República Árabe Saharaui Democrática, Sudán y Túnez. Por lo tanto, su extensión territorial es muy amplia: 9,200,000 kilómetros cuadrados. Es un territorio levemente más pequeño que China, que mide 9,596,961 km². No obstante, la medida del desierto no es permanente.

Características del Sahara.

Según estudios realizados por científicos de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, los cuales fueron publicados el 29 de marzo de 2018 en el Journal of Climate, el gran desierto africano se ha expandido alrededor de un 10 por ciento desde el año 1920, lo que sugiere la expansión de otros desiertos del mundo. Se cree que el origen de esta ampliación se debe al cambio climático por cuestiones antropogénicas.

El Sahara está delimitado al sur por el Sahel, una zona biogeográfica de 5,000 km que atraviesa el continente africano, desde el océano Atlántico hasta el Mar Rojo, marcando los límites entre el desierto y la sabana tropical semiárida que se extiende hacia el sur. Curiosamente, a pocos kilómetros debajo de esa franja, se encuentra uno de los lugares más biodiversos e importantes de la Tierra: la gran selva del Congo.

Tema relacionado: Áreas Naturales Protegidas de África.

El punto más elevado del desierto mide 3,415 metros y está representado por el volcán Emi Koussi en las montañas Tibesti en Chad. Contrariamente, el punto más bajo mide 133 metros bajo el nivel del mar y se ubica  en la Depresión de Qattara en Egipto.

Temperatura del Sahara.

Sahara es considerado uno de los desiertos más calurosos del mundo, pero según los registros, no alcanza las temperaturas más elevadas. Este puesto fue otorgado al desierto de Lut, o Dasht-e-Lut en Irán, cuya arena superficial registró una temperatura de 70 °C, mientras que en el Sahara la media durante el día no suele superar los 50 °C.

Por las noches no es un lugar helado como se ha hecho creer. El promedio oscila entre 10 y 20 grados Celsius.

Dunas del Sahara.

No obstante, en el Sahara las temperaturas no son constantes; existe variabilidad de acuerdo a la zonas geográficas y sus características climáticas. Las latitudes más septentrionales son áridas subtropicales y cuentan con dos estaciones lluviosas, mientras las meridionales se distinguen por ser tropicales y contar con una estación lluviosa.

Las precipitaciones de este desierto son de apenas entre 35 y 100 milímetros por año.

Antecedentes del Sahara.

Algunos científicos estiman que el Sahara se volvió árido hace 2 o 3 millones de años, pero otros señalan que fue mucho antes de eso. 

También se dice que hace aproximadamente 11,000 años, el Sahara era mucho más verde y húmedo de lo que vemos en la actualidad, con lluvias 20 veces más intensas que las que recibe ahora. 

Los investigadores explican que el “Sahara verde” se debió a que años atrás, la cantidad de polvo que llegaba al océano Atlántico era mucho menor, lo que provocaba que el sol calentara el mar a mayores temperaturas, lo que a su vez originaba un aumento en las lluvias. Pero hace alrededor de 5,000 años el polvo aumentó, el calor disminuyó, y por lo tanto, las lluvias también fueron más escasas, por lo que el desierto comenzó a establecerse de forma permanente. 

Nevadas inusuales.

La caída de nieve es un fenómeno meteorológico bastante común en ambientes fríos, pero es asombroso cuando sucede en ecosistemas fuera de lo común, como en un desierto.

Nevada en el Sahara.
Nieve sobre el Sahara. / Autor: European Space Agency. Este archivo se encuentra bajo la licencia Creative Commons Atribución Compartir-Igual 3.0 IGO.

Uno de los fenómenos más extraños del mundo es la caída de nieve en el Sahara, un desierto que se caracteriza por su elevada temperatura. Es inusual que la nieve se produzca sobre dichas latitudes; pero también resulta extraño que la nieve logre conservarse sobre la arena caliente y no se derrita al primer contacto. La nieve sobre el Sahara ofrece un paisaje de “pinceladas blancas” sobre un “lienzo arenoso” que no suele verse fácilmente en otros rincones del planeta.

Tal evento de la naturaleza se presentó en febrero de 1979 y volvió a repetirse en diciembre del 2016, siendo la última hasta el momento. Los afortunados de presenciar esta “obra de arte natural” fueron los habitantes de Aïn Séfra, Argelia, al norte de África. En algunas zonas, la nieve llegó a cubrir 15 cm de grosor. Los residentes de Aïn Séfra disfrutaron la situación deslizándose sobre las dunas cubiertas de blanco, que poco a poco fue desapareciendo por los efectos normales de la temperatura.

La nevada que cubrió el desierto más grande del mundo se debió a la ola de frío que azotó Estados Unidos y Europa. Por su parte, el Laboratorio Europeo de Tormentas Severas (Severe Weather Europe) señaló que una masa fría en espiral proveniente del mar Mediterráneo, fue la causante de la producción de nieve en el paisaje árido de Argelia.

Fauna y Flora del Sahara.

Desierto no significa carente de vida. El Sahara alberga un pequeño número de animales y plantas que pueden percibirse en algunas regiones. Todos ellos cuentan con adaptaciones para ambientes de difícil supervivencia. La mayoría de las plantas herbáceas del Sahara son efímeras, es decir, tienen ciclos de vida relativamente cortos que dependen de ciertos factores meteorológicos. 

Palma datilera, vegetación común de los oasis del Sahara.

Aproximadamente 2,800 especies de plantas vasculares comprenden la flora sahariana, de las cuales, una cuarta parte son endémicas.

En cuanto a fauna, caracoles del desierto, víboras de arena, escorpiones amarillos, jilgueros de cara negra, zorros fénec, antílopes y hormigas de plata del Sahara, son algunos ejemplos que habitan el Sahara. Las hormigas de plata permanecen fuera de su nido alrededor de 10 minutos al día debido a las elevadas temperaturas externas.

El dromedario es uno de los animales más representativos del desierto del Sahara, pero no es nativo de esa parte el mundo, sino de la península Arábiga. Sin embargo, fue introducido al continente africano desde el siglo VI.a.C., mostrando gran capacidad de adaptación. Hoy en día es muy requerido por los nómadas para transporte y como parte del entretenimiento para el turismo internacional, pese a las polémicas relacionadas con la exploración animal. 

¿Existen los Oasis en el Sahara?

El paisaje del Sahara no solo se conforma por numerosas dunas y mares de arena, sino también por cuencas inundadas por temporadas; llanuras, mesetas rocosas, montañas y oasis. Los oasis no son solamente parte de los “espejismos” producidos por ilusiones ópticas a consecuencia del calor; realmente existen y son auténticos paraísos en medio del desierto. 

Oasis en Libia.

ArtículoLos oasis son acuíferos subterráneos que alcanzaron la superficie permitiendo algunas formas de vida que no son comunes en el resto del desierto, como palmeras datileras y acacias.

Hallazgos arqueológicos demostraron que hace muchos años atrás eran comunes los lagos saharianos, en cuyas orillas vivían pescadores y cazadores. Cuando estos cuerpos de agua desaparecieron, las generaciones posteriores se asentaron alrededor de los oasis para aprovechar los recursos hídricos. Las aguas de los oasis han sido utilizadas para cultivos y manutención de cabras, ovejas y camellos.

Tormentas de Arena desde el Sahara hasta Brasil.

Las tormentas de polvo son fenómenos meteorológicos que ocurren cuando fuertes vientos arrastran y levantan enormes cantidades de arena y polvo, cubriendo todo a su paso. 

Artículo: El Río Amazonas.

Tales fenómenos son comunes en regiones áridas y semiáridas del mundo. Representan un peligro para la población humana, pero en cuanto a biodiversidad, producen un efecto positivo.

Polvo del Sahara hacia el océano Atlántico. / Imagen de Dominio Público. Autor: Jacques Descloitres, MODIS Rapid Response Team, NASA GSFC.

Los micronutrientes que provee la arena y el polvo, ‘alimentan’ los ecosistemas continentales y marinos. Se calcula que entre 200 y 300 millones de toneladas de partículas minerales viajan cada año a varias direcciones del mundo, siendo una de las más importantes la dirigida hacia la selva más biodiversa del planeta: el Amazonas. 

Un estudio revelado en la Organización Meteorológica Mundial, señala que la gran masa de polvo que comienza en el desierto africano, es transportada por el viento hacia el océano Atlántico, llegando a América del Sur y a otras regiones más septentrionales. El polvo rico en nutrientes que se conserva en Sudamérica, fertiliza el Amazonas; además, el hierro y fósforo contenido en las partículas aporta beneficios a la biomasa marina del Atlántico. 

Pese al enorme beneficio ecológico que genera la gran masa de arena, para el ser humano no resulta tan positivo; especialmente por la afectación que se genera en la agricultura. 

El Sahara, un Desierto poco Común (Video).

Fuentes:

Julivert, Manuel, Julivert Casagualda, Manuel. El Sáhara: Tierras, pueblos y culturas. Universitat de València, 2003.

britannica.com/place/Sahara-desert-Africa

umdrightnow.umd.edu/news/sahara-desert-expanding-according-new-umd-study

www.bbc.com/mundo/noticias-39307995

planetdoc.tv/documental-camellos-y-dromedarios-del-desierto-del-sahara

public.wmo.int/es/nuestro-mandato/esferas-de-inter%C3%A9s/medio-ambiente/tormentas-de-arena-y-polvo