Tierras de pruebas nucleares.

Las islas Marshall es un país insular conformado por 29 atolones de coral que comprenden 1,156 islas e islotes individuales.

Veinticuatro de los atolones e islas están deshabitados debido a malas condiciones de vida originadas por pocas lluvias o contaminación nuclear. Uno de los atolones contaminados por restos nucleares es Bikini, con tan solo 6 km² de superficie y donde numerosas bombas de hidrógeno y bombas atómicas han sido detonadas.

Ficha Informativa sobre las Islas Marshall.

Aproximadamente 67 explosiones nucleares ya fueron registradas en Bikini y Enewetak. Este último es también parte de las islas Marshall pero con una población conformada por más de 700 habitantes.

A partir de 1945, cerca de 2,000 pruebas nucleares se han ejecutado en islas del Océano Pacífico. Estados Unidos, Francia y Reino Unido, han sido los principales responsables de las detonaciones que han puesto en peligro a la humanidad.

Atolón Enewetak. / Imagen cortesía de la NASA.

A finales de la década de los setenta, miles de soldados estadounidenses (alrededor de 4,000), dedicaron tres años a la recolecta de restos radiactivos de los atolones para depositarlos en un cráter denominado “Domo de Runit”, fabricado inicialmente para enterrar los residuos contaminados por la bomba nuclear “Cactus” de mayo de 1958, una explosión de 18 kilotones. Como el nombre lo indica, este domo se localiza en la isla Runit, en algún punto del Océano Pacífico. El Domo de Runit puede observarse vía satelital y no es más que un cráter cubierto por una estructura de concreto.

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En 1979 el cráter fue reforzado en su superficie por una capa de hormigón de 45 cm de espesor, pero su fondo nunca fue reforzado con material aislante ni en su etapa inicial. En la base del domo de Runit no fue contemplado el concreto al haber sido considerado demasiado costoso, por lo que realmente nunca fue una pieza segura para tan peligrosos elementos resguardados.

Preocupación actual.

Este ataúd circular de residuos peligrosos fue parte de un plan provisional que con el tiempo se hizo permanente. Las medidas para su mantenimiento no fueron lo suficientes como para considerar que el material nuclear se filtraría hacia el subsuelo a largo plazo. Ahora, el problema radica en que se han hallado fisuras en el cementerio nuclear, además de que toda la pieza está a pocos años de ser cubierta por el mar debido a los niveles ascendentes producto del calentamiento global.

Domo de Runit en el atolón Enewetak./ Imagen de Dominio Público por US Defense Special Weapons Agency.

El Domo de Runit cubre 73,000 metros cúbicos de material radioactivo, albergando plutonio-239, un peligroso isótopo que representa una de las sustancias más peligrosas del planeta.

Hilda Heine, Presidenta de las Islas Marshall, reveló su preocupación de que material radiactivo se filtre hasta llegar al entorno marino. Sería una catástrofe ecológica de magnitudes invaluables y muy probablemente irreversibles.

El Domo de Runit cubre 73,000 metros cúbicos de material radioactivo.

4 de las 40 islas de Enewetak son consideradas aptas para la vida humana, mientras que en las demás se respira un riesgo inminente. Es tanto el temor por Enewetak y sus alrededores, que la comercialización de pescado y coco ha quedado prohibida por los niveles de contaminación. Esto ha provocado que sus habitantes recurran a alimentos procesados y enlatados, lo que sin duda también se verá reflejado en sus deficiencias de salud.

Algunas aguas ya han sido envenenadas y los charcos con líquidos salobres suelen formarse en el anillo. La limpieza de material radiactivo solo eliminó menos del 1% de todo lo que se generó durante las pruebas.

Casos similares.

Sitio de Pruebas de Nevada

El Sitio de Pruebas de Nevada (Nevada Test Site, NTS) es una reserva localizada a 105 km de Las Vegas, Nevada, perteneciente al Departamento de Energía de los Estados Unidos.

Comenzó su función en enero de 1951, cubriendo 3,500 km2 de terreno sin asentamientos humanos, desértico y de panorama montañoso. El objetivo era probar dispositivos nucleares de distintas magnitudes, comenzando con una bomba de 1 kilotón de TNT.

A lo largo de la década de 1950, las nubes de hongos similares a las que se detonaron en Hiroshima y Nagasaki, podían verse a 160 km de distancia, además de que causaron algunos efectos sísmicos por impactos.

Aunque las explosiones resultaban un atractivo para los habitantes y el turismo, las consecuencias sobre la salud fueron reflejándose con el paso del tiempo.

El Estado de Utah, específicamente la ciudad de St. George, se vio seriamente afectada al recibir los vientos provenientes de la zona de pruebas nucleares. Sin embargo, la del 19 de mayo de 1953 fue una de las más preocupantes. Esta fue nombrada como “Dirty Harry” (Harry, el sucio) debido a las graves repercusiones ambientales que dejaron un fuerte sabor metálico en el aire. La ciudad estaba totalmente contaminada.

A partir de entonces hasta 1980, los casos de todo tipo de cánceres ascendieron a cifras alarmantes. Leucemia, cáncer de tiroides, cáncer de mama, cáncer de huesos, tumores cerebrales y melanomas, fueron manifestaciones muy comunes en ese período de tiempo.

Ante la problemática no cesaron los ensayos nucleares, pero 921 de ellos se realizaron bajo tierra con el objetivo de no seguir afectando a las poblaciones cercanas.

En 1997, el Instituto Nacional del Cáncer emitió un informe donde se determinó que 90 pruebas atmosféricas en el Sitio de Pruebas de Nevada, liberaron niveles de yodo radiactivo-131 hacia varias regiones pobladas de los Estados Unidos, mayormente entre 1952 y 1957, lo suficiente para producir entre 10,000 y 75,000 casos de cáncer de tiroides.

Ante ello, el Acta de Compensación por Exposición a la Radiación de 1990 permitió la indemnización de 50,000 dólares a los habitantes de las regiones donde llegaban los vientos de NTS.

No obstante, las pruebas bajo tierra también tuvieron efectos poco previstos. Los suelos tienen una carga muy tóxica de radiactividad que en algunos casos, van destinados directamente en los acuíferos.

Las pruebas subterráneas contaminaron millones de galones de agua.

Al término de las pruebas en 1992, el Departamento de Energía estimó que más de 300 millones de curies de radiación se habían dejado en el Sitio de Pruebas de Nevada durante todos los años de operación, por lo que era parte de los sitios más contaminados con radiactividad en todos los Estados Unidos.

Otro estudio estimó que las pruebas subterráneas contaminaron millones de galones de agua. Estas aguas son arrastradas bajo picos volcánicos, lagos y bosques que cubren las áreas circundantes de Nevada.

El Departamento de Energía no está realizando planes de limpieza ni tiene planeado hacerlo, ya que afirman que es imposible eliminar la radiactividad y que el monitoreo de los recursos naturales es la mejor opción ante las malas decisiones. Esta decisión fue derivada de informes científicos donde afirman que el agua contaminada se mueve de manera lenta, de 7.5 cm a 5.4 m al año, lo que no afectaría a las comunidades más cercanas en al menos 6,000 años.

Los científicos federales dicen que el agua contaminada se está moviendo tan lentamente, de 3 pulgadas a 18 pies por año, que no llegará a la comunidad más cercana, Beatty, a unas 22 millas de distancia, durante al menos 6.000 años.

Fangataufa y Mururoa.

Estos dos atolones pertenecientes a Francia y localizados en medio del Océano Pacífico como parte de la Polinesia Francesa, han sido sitios de pruebas nucleares y está prohibida la entrada sin autorización. En Fangataufa se han detonado aproximadamente 200 bombas nucleares y en Moruroa entre 175 y 181, ejecutándose desde 1966 hasta 1996 como solución ante protestas internacionales. Entre los años 1966 y 1974 se realizaron 41 ensayos nucleares atmosféricos ahí mismo, en Moruroa.

Atolón de Fangataufa. / Imagen cortesía de la NASA. Johnson Space Center.

La primera prueba en Moruroa fue una bomba de fisión de plutonio que estalló en la laguna, lo que provocó la succión del agua, así como una lluvia de peces y moluscos muertos, según en investigaciones realizadas por la organización ambiental Greenpeace, afirmando también que esta contaminación se propagó por el Pacífico oriental y occidental.

Por si fuera poco, estas pruebas ha provocado grietas en los atolones que almacenan material radiactivo. De escapar, el océano circundante y los atolones vecinos se contaminarían a niveles muy tóxicos para la vida de cualquier ser vivo.

Otras zonas con restos nucleares.

-Isla Amchitka.

-Cosmódromo de Kapustin Yar.

-Polígono de Tótskoye.

-Sitio de pruebas de Nueva Zembla.

-Sitio de pruebas de Semipalátinsk.

Referencias

latimes.com/archives/la-xpm-2009-nov-13-na-radiation-nevada13-story.html

bbc.com/mundo/noticias-internacional-48319829

theguardian.com/world/2015/jul/03/runit-dome-pacific-radioactive-waste