Volcán Tambora

Características


El monte Tambora, Tamboro o Tomboro es un volcán situado en la isla de Sumbawa, en Indonesia. Una de las cosas que destaca a esta nación con respecto a otros países del mundo es la abundancia de volcanes, pues se halla en los bordes de las placas tectónicas Euroasiática, Australiana y del Pacífico. El movimiento de todas ellas ha hecho de la región un punto de importante actividad sísmica y volcánica.

La elevación del Tambora es de 2,850 metros sobre el nivel del mar, pero antes de la fatídica erupción de 1815, medía poco más de 4,000 metros sobre el nivel del mar, lo que lo hacía uno de los volcanes más altos del mundo. Actualmente, tiene una caldera de 6 kilómetros de diámetro y unos 1,100 metros de profundidad. Si bien el suelo del cráter suele llenarse de agua dulce algunas veces a lo largo del año, se le considera un volcán activo que de vez en cuando exhala fumarolas.

Tiene una caldera de 6 kilómetros de diámetro y unos 1,100 metros de profundidad.

El Tambora fue responsable de la mayor erupción volcánica de la historia reciente, lo que ha propiciado la realización de continuas investigaciones. La caldera que se formó tras el evento se ha transformado en un ecosistema que contiene una significativa diversidad de especies animales y vegetales. En las laderas se han establecido plantaciones, han crecido bosques y selvas y los alrededores son hábitat de varias especies de aves, entre las que se incluyen algunas cacatúas.

Información sobre el volcán Tambora.

Caldera del volcán. / Fotografía cortesía de la NASA.

Formación

No resulta raro que el monte Tambora haya producido una erupción tan colosal como la que se recuerda, puesto que está situado sobre una zona de subducción: una zona donde una placa tectónica se hunde bajo otra. En este caso, el volcán se encuentra a aproximadamente 340 kilómetros de la fosa de Java y a 175-190 kilómetros encima de la zona de subducción de las placas tectónicas que están debajo de la isla de Sumbawa. El movimiento de las placas indujo una gran presión en el magma del interior de la tierra, tras lo cual buscó una vía de salida. Así es como muchos volcanes se forman.

Se estima que tiene una antigüedad de 57,000 años y que pudo comenzar a formarse a partir del depósito de flujos de lava que se endurecieron, tal como sucede con los estratovolcanes o volcanes compuestos. Llegó a alcanzar más de 4,000 metros de altura, y hace unos 43,000 años formó una caldera que durante el Pleistoceno tardío se llenó de flujos de lava. En el Holoceno temprano, se produjeron varias erupciones explosivas.

Erupciones

Se ha confirmado 7 erupciones, siendo la más grave la de 1815.

El historial de erupciones del monte Tambora se remonta, al menos, a 50,000 años atrás, pero se ha confirmado 7 erupciones; la más antigua data de 3910 a. C. ± 200 años. Es interesante que entre una erupción y otra existe una diferencia de unos 5,000 años, según las diferencias entre cada capa de flujos de lava.

Otras erupciones confirmadas sucedieron en el 3050 a. C. (fecha probable), en 1812 y en 1819, pero la más grave ocurrió en 1815. Tras un período largo sin actividad significativa, en 1812 los habitantes de los terrenos circundantes fueron sorprendidos por varios terremotos y exhalaciones de vapor y ceniza, pero como hacía mucho tiempo que el Tambora había hecho erupción, no se preocuparon. Hasta el 5 de abril de 1815.

Ese día el volcán hizo erupción con mucha violencia y expulsó flujos piroclásticos. La erupción explosiva se escuchó a 1,400 kilómetros de distancia. Al día siguiente, la ceniza volcánica cayó en el este de Java en medio de fuertes sonidos, producto de la actividad explosiva. Lo peor llegó el 10 de abril, cuando la más violenta erupción de la historia reciente arrojó hasta 150 kilómetros cúbicos de rocas y cenizas, que llegaron a 1,300 kilómetros de distancia hacia el noroeste.

Erupciones del volcán Tambora o Tamboro.

Imagen infrarroja del volcán Tambora. / Fotografía cortesía de la NASA.

En una de sus erupciones más violentas, alrededor de 60,000 personas perdieron la vida.

La erupción fue unas 10 veces más intensa que la del volcán Krakatoa, acontecida en 1883, y el volumen del material expulsado fue unas 100 veces mayor que el procedente de la erupción del Santa Helena en 1980. Más de 60,000 personas perdieron la vida, y los ríos de lava sepultaron por completo los pueblos más cercanos y las tierras de cultivo. El evento ocasionó la formación de la amplísima caldera que hasta hoy perdura, y la pérdida de varios metros de altura.

En adición, las nubes del material arrojado tuvieron efectos importantes a nivel global sobre el clima: se produjo un enfriamiento debido a que la ceniza en la atmósfera impidió el paso normal de la luz solar hacia la superficie terrestre. Los flujos piroclásticos que cayeron al agua enviaron más material a la atmósfera, y de paso dañaron ecosistemas marinos. Los efectos duraron varios años. En 1816 las temperaturas se habían reducido en promedio 0.53 grados centígrados, lo que derivó en el llamado “año sin verano”, que afectó sobre a todo a los países del Hemisferio Norte.

En vista de todos los efectos a nivel local y global que se suscitaron tras la erupción del Tambora, algunos lo han nombrado como “el Pompeya del este”.