Partes de un Volcán

Un volcán está compuesto de más partes de las que comúnmente se suelen observar a simple vista, tales como el cono volcánico o el cráter, e incluso, algunos toman en cuenta a la lava que se va deslizando luego de una erupción.

Pero a lo largo y ancho de cada una de estas inmensas estructuras geológicas, se esconden otras partes que se van formando a través del tiempo y que varían de acuerdo a la actividad que ha tenido el volcán. Por tal motivo, ninguno de ellos luce igual a otro. Cada uno narra su propia historia a través de sus formas, grietas y otras características variables.

No obstante, no solo lo que sobresale de la superficie terrestre comprende la estructura de un volcán. Debajo de este, existe mucho movimiento constante que va creando una excesiva acumulación de presión, por lo que cada explosión o erupción, proviene de un proceso interno que no podemos ver.

Las partes que conforma la estructura de un volcán son:

1. Cráter

Es la abertura que comúnmente se localiza en la cima del volcán y por donde se expulsa la lava, las cenizas y todos los materiales piroclastos (fragmentos de roca ígnea volcánica, cristales de distintos minerales, etcétera). Cada cráter varía en tamaño y forma, pero comúnmente son muy anchos y redondeados. Algunos volcanes cuentan con más de un cráter, como el volcán Irazú de Costa Rica.

Las explosiones volcánicas pueden llegar a ser muy intensas, a tal grado de modificar la apariencia de un cráter al derribar parte de su estructura. Un ejemplo de esto ocurrió en el año de 1980 con el volcán Santa Helena ubicado en Washington, Estados Unidos. Su explosión fue tan poderosa, que alrededor de 400 m de la cima del volcán saltó por los aires dejando un cráter mucho más ancho del inicial, lo que también modificó su altura, pues de casi 3,000 m de elevación, ahora registra 2,550 m sobre el nivel del mar.

2. Caldera

Suele ser confundido con el cráter, pero se trata de una gran depresión que se forma cuando un volcán libera la mayoría de los contenidos de su cámara de magma en una erupción. Esto crea una inestabilidad interna por falta de soporte estructural y deriva en el colapso del suelo hacia dentro. La nueva caldera creada, comúnmente queda de un tamaño más grande que el cráter. No todos los volcanes cuentan con caldera.

La caldera más popular del mundo es la de Yellowstone, en Estados Unidos. Mide aproximadamente 55 por 72 km2 y su existencia representa un peligro para la vida, pues su explosión originaría modificaciones significativas en todo el mundo y probablemente, muchos seres vivos morirían. Los expertos aseguran que esto sucederá, pero desconocen cuándo.

3. Cono volcánico

Es la acumulación de lava solidificada y piroclastos fuera del volcán, producto de las erupciones o explosiones suscitadas a lo largo del tiempo. De acuerdo al historial de actividad del volcán, el cono varía de grosor y tamaño, lo que ayuda a darle definición al cráter.

Los tipos de conos más comunes son los de escoria, los de salpicadura y los de toba.

4. Fisuras

Las fisuras volcánicas son unas hendiduras o grietas alargadas de ventilación por donde se expulsa el magma o gases internos hacia la superficie. En algunos casos, en lugar de que este magma se libere a través del conducto o chimenea de forma explosiva, lo hace pacíficamente a través de las fisuras que pueden extenderse a varias direcciones y cubrir enormes áreas terrestres.

5. Conducto o chimenea

Es el camino que conecta al cráter con la cámara magmática. Por ahí asciende el magma y los gases que van a liberarse hacia el exterior durante una erupción, pero numerosas rocas que son arrancadas por la presión también se incorporan y salen expulsadas.

6. Dique

Los diques son formaciones ígneas o magmáticas de forma tabular que atraviesan capas de rocas adyacentes y luego se solidifican. Se crean cuando el magma asciende a una fractura o crea una nueva grieta al seguir su camino sobre la roca. Estas masas estrechas atraviesan rocas sedimentarias, metamórficas y plutónicas.

7. Domo

Un domo es una acumulación o montículo circular de lava muy viscosa que no logró desplazarse lo suficiente. Su solidificación por enfriamiento crea estos domos naturales que pueden alcanzar diversas alturas o extensiones, o bien, pueden crecer lentamente con los años como consecuencia de más lava acumulada. Los domos están situados dentro del volcán, pero no suelen superar el límite del cráter. Son comunes en estratovolcanes.

8. Cámara magmática

Esta parte se encuentra a grandes profundidades y no es más que el depósito que almacena la roca fundida, mejor conocida como magma, proveniente del manto de la Tierra. En una erupción, este magma sube a través de la chimenea impulsado por la presión y se libera a través del cráter. Una vez fuera, se le denomina lava volcánica.

Lo que expulsa un volcán

Las partes de la estructura de un volcán no deben confundirse con los materiales que resultan de las erupciones o explosiones, como magma, lava, gases volcánicos, fumarolas, solfataras o tefra.

Los científicos han distinguido tres fases de magma: fase fundida, fase gaseosa y fase sólida.

El magma es una masa de rocas fundidas o parcialmente fundidas que se encuentran debajo de la superficie terrestre. Este se concentra en una cámara magmática y se mantiene a una temperatura y presión muy elevadas.

El magma es semifluido como resultado de la fusión de silicatos que contienen gases, minerales sólidos y otros compuestos que concentran las rocas, todo ello a temperaturas de hasta 1,200 grados Centígrados. Los científicos han distinguido tres fases de magma: fase fundida, fase gaseosa y fase sólida.

Cuando el magma sale expulsado hacia la superficie de la Tierra, recibe el nombre de lava.

Existe una amplia variedad de gases volcánicos contenidos en los magmas, pero el vapor de agua, el dióxido de carbono y el dióxido de azufre son los más abundantes. Cabe mencionar que la magnitud de una erupción volcánica depende en gran medida de la cantidad de gases que contenga el magma, así como de su temperatura, viscosidad y contenido de cristales.

La magnitud de una erupción volcánica depende en gran medida de las características del magma.

Las fumarolas no son más que enormes emisiones de gases o vapores a altas temperaturas provenientes de la lava almacenada en un cráter. No son explosivas y se presentan tanto en volcanes activos como inactivos; en este último caso por desgasificación y enfriamiento del magma. Las fumarolas arrojan colosales cantidades de ceniza volcánica que cubre extensas áreas a la redonda.

Las solfataras son similares a las fumarolas, a diferencia de que liberan vapor de agua y ácido sulfhídrico. Estas se producen en algunos cráteres de volcanes activos.

Tefra o piroclasto se le denomina a los fragmentos de roca volcánica y lava que explotan en el aire. Esto incluye piedra pómez, reticulita, cristales, etc. Según el tamaño del piroclasto, se clasifica en: cenizas, que tiene un tamaño similar al polvo o de menos de 2 mm de diámetro; lapilli, con tamaño de grava o entre 2 y 64 mm, y bombas volcánicas, que son glóbulos de roca fundida iguales o mayores a 64 mm de diámetro.

Los volcanes son muestra de que debajo de nosotros hay demasiada actividad de materiales geológicos a temperaturas muy elevadas, que al entrar en contacto con el ambiente en el que vivimos y recorrer rocas y suelos, se solidifican y crean hermosas formaciones que perdurarán por muchos años.

Los volcanes, junto con otras maravillas geológicas, son como inmensos libros que guardan la historia de aquella Tierra antigua que no pudimos conocer.

Referencias

http://www.geofisica.unam.mx/popoc/informacion/monitorgases.php

http://www.pbs.org/wgbh/nova/earth/volcano-parts.html

http://www.sgm.gob.mx/Web/MuseoVirtual/Riesgos-geologicos/Vulcanismo.html

http://ovi.ingemmet.gob.pe/

http://www.geology.sdsu.edu/how_volcanoes_work/andesiterhyolite_lava.html

https://previa.uclm.es/profesorado/egcardenas/gas.htm

http://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/grandes-reportajes/monte-saint-helens_2302