Océano Atlántico

Información sobre el océano Atlántico

Es importante recordar que la Tierra solamente tiene un océano. Pero por facilidad de referencia y estudio hemos dividido ese gran océano en 5. El segundo mayor de estos es el océano Atlántico con una superficie de 106,460,000 de kilómetros cuadrados.

Estos poco más de 106 millones de km2 equivalen al 20.8% de la superficie de la tierra y al 29.3% del océano terrestre. La línea costera de este océano es de 111,866 km.

El océano Atlántico está claramente definido ya que se extiende desde donde termina el océano Antártico en el sur hasta donde empieza el océano Ártico en el norte y es claramente delimitado por el continente americano en el oeste y por Europa y África en el este. Tiene contacto con el océano Pacífico en el suroeste terminando el cono sur de América y con el océano índico en el sureste terminando África.

Este cuerpo de agua incluye importantes y conocidos mares como el Caribe, el Mediterráneo, el Báltico, el Golfo de México y el mar negro. Adicionalmente, el océano Atlántico es el que más agua dulce recibe de los 5 ya que en él desembocan importantes ríos como el Amazonas, el Mississippi y el Congo.

La profundidad promedio de este océano es de 3,646 metros siendo el punto más profundo la fosa de Puerto Rico con 8,376 metros.

Divisiones del océano Atlántico. / Imagen de dominio público por United States Central Intelligence Agency’s World Factbook.

Características del océano Atlántico

La temperatura del océano Atlántico es muy variada ya que su extensión es de polo a polo pasando obviamente por el Ecuador. En algunos lugares es tan baja como -2º C Mientras en las regiones cálidas llega a más de 30º C.

El efecto Coriolis producido por la rotación de la tierra, hace que las aguas del Atlántico norte circulen en una dirección a favor de las manecillas del reloj mientras que el Atlántico sur circulan contrariamente.

La salinidad de este océano es la mayor de los cinco alcanzando entre 3.3% y 3.7%.

Este grado de salinidad tiene una importancia mayor en la circulación del agua del océano ya que la “cinta transportadora oceánica” depende de ella.

La Circulación termohalina (cinta transportadora oceánica) depende de dos factores principalmente la temperatura y la salinización del agua que impactan en la densidad del agua y generan su movimiento por las diferencias en la misma. Es necesario mencionar la gran importancia que tiene este movimiento del agua marina en el clima global, en la vida y en bienestar de todos los océanos.

Dorsal Mesoatlántica.

En el fondo del Atlántico dividiendo prácticamente a la mitad este océano, se encuentra una protuberancia montañosa submarina causada por el choque de de las placas tectónicas de América con las de Europa y África. Esta dorsal se extiende casi todo el largo de este océano desde Groenlandia hasta el círculo polar antártico en el sur cerca de la isla Bouvet.

Esta dorsal curiosamente atraviesa Islandia en donde alcanza una elevación superior al nivel del mar y puede ser observada. De hecho, el parque nacional de Pingvellir en Islandia, donde pasa la dorsal fuera del agua, es un lugar ampliamente visitado por los turistas.

¿De dónde viene su nombre?

El nombre de este océano, Atlántico, proviene desde la época de los griegos en cuya mitología había un titán que cargaba al mundo en sus hombros conocido como Atlas.

Importancia Cultural

Pre Históricamente los orígenes del ser humano son trazados a una región en la costa de sudáfrica aún perteneciente al océano Atlántico.

Este Océano ha tenido una importante influencia en la historia de la humanidad. No solo vió el desarrollo de las grandes civilizaciones de la antigüedad como los Fenicios, los Griegos, los Romanos, los Otomanos y otros, sino que dividió el llamado viejo mundo del nuevo mundo durante siglos.

En 1492, el Atlántico tuvo que ser vencido para descubrir el “Nuevo Mundo” que rápidamente fue conquistado por españoles y portugueses que, independientemente de las controversias culturales hablando exclusivamente de este océano, rápidamente se volvió una vía de comunicación entre ambos mundos lo que llevó grandes beneficios a una Europa sumida en guerras y pobreza, con dolorosas consecuencias para el nuevo mundo y sus habitantes.

El comercio transatlántico para bien y para mal no se ha detenido desde ese momento pero tampoco lo ha hecho la migración que pobló América de Europeos, dejando a los habitantes originales de las Américas prácticamente en el olvido.

Piratas

Una parte importante en la historia del océano Atlántico son los piratas. Aunque existieron en otras partes del mundo, la época dorada de la piratería se dio en Norte América, el Caribe y África.

Siendo el comercio transatlántico de suma importancia para el desarrollo de Europa a partir de 1500, los piratas surgieron como un peligro a las rutas comerciales y amenazaron todo el sistema económico emergente.

Aunque fueron legalmente prohibidos, este grupo de forajidos actuaba al margen de la ley y muchas veces fueron usados con motivos políticos y financiados por gobiernos de la época.

El océano Atlántico desde Portugal.

Importancia Económica del Océano Atlántico.

Como mencionamos, el comercio transatlántico tiene más de 500 años siendo una vía directa entre América y Europa, sin embargo, no es la única influencia que ha tenido en la economía. En general todos los países que tienen contacto con este océano han sido beneficiados en mayor o menor medida por sus recursos.

Muchas costas del Atlántico como en el golfo de México cuentan con reservas de petróleo y gas natural que han sido ampliamente explotadas. En el sur, Venezuela y Brasil también han aprovechado sus yacimientos al igual que varios países Europeos.

Desde luego la caza y captura de especies marinas ha sido otra fuente de ingresos para todos los países costeros, sin embargo, la sobreexplotación ha generado un declive constante en la captura desde mediados de los 70s para algunas especies, y aunque algunas han logrado recuperarse con el correspondiente cuidado, en general existe una sobreexplotación con tendencias irreversibles.

Por ejemplo, en el oeste del Atlántico norte, la captura ha disminuido hasta el 55% de lo que se capturaba en los años 70 con escasos signos de recuperación.

Conservación del Atlántico.

Como todos los océanos, el Atlántico no está libre de la extensa contaminación ambiental global. 

El desecho de químicos y partículas dañinas directamente el mar de empresas industriales ha contaminado muchísimas especies marinas, incluso las que consumimos como el atún. Adicionalmente, los fertilizantes que se filtran de los plantíos hacia los ríos y los desechos humanos y del ganado que se vierten en ellos, finalmente desembocan en este océano agregando otros peligrosos contaminantes que en algunas zonas incluso inhiben la generación de oxígeno creando zonas muertas.

La basura y su desecho en este océano intencional o no, causa graves daños a las especies y se conserva en el océano donde es concentrada por las corrientes circulares, como en el caso de la mancha de basura del Atlántico norte que tiene cientos de kilómetros de largo.

Muchísimas especies como manatíes, focas, leones marinos, tortugas marinas y ballenas se encuentran en peligro de extinción permanentemente debido varios factores que van desde la disminución de alimento hasta la caza directa de algunas de estas especies.

El océano Atlántico – Video