Volcán Nevado Ojos del Salado

Características


El volcán más alto del mundo, medido desde su base sobre la superficie terrestre, es el Nevado Ojos del Salado, que reposa sobre el límite entre Argentina y Chile. De acuerdo con el sitio oficial de turismo de Chile, esta formación geológica mide 6,893 metros de altura, si bien el Instituto Geográfico Nacional de Argentina y el Programa de Vulcanismo Global del Instituto Smithsoniano estiman una altura de 6,879 metros. Por su parte, el Observatorio de la Tierra de la NASA indica una altura de 6,887 metros.

Al margen de su altura, el Nevado Ojos del Salado ofrece una visión impresionante desde el suelo y el aire. Forma parte de la famosa Cordillera de los Andes de Sudamérica, la cual se encuentra a lo largo de una zona conocida como “Anillo (o Cinturón) de Fuego del Pacífico”, caracterizada por una alta incidencia de terremotos y erupciones volcánicas. Durante el invierno el pico suele cubrirse de nieve, pero esto puede suceder durante otras estaciones.

Sus alrededores muestran un paisaje con montañas, aguas termales y hasta un cuerpo de agua.

Es un lugar frecuentado por los escaladores. En general, es relativamente fácil de recorrer, excepto hacia el final de la cumbre. Sus alrededores están dominados por un paisaje en donde montañas, salares, aguas termales y hasta un cuerpo de agua llamado Laguna Verde lo hacen un sitio de gran interés turístico.

Tiene una cumbre alargada con muchos cráteres que se superpone a una caldera semienterrada, y cubre un área de alrededor de 70 kilómetros cuadrados. Está catalogado como estratovolcán activo; esto significa que está compuesto por capas sucesivas de flujos piroclásticos y que aunque hace mucho no produce una erupción, la cumbre lanza fumarolas.

Erupciones del volcán Ojos del salado.

Ojos del Salado, Argentina. / Fotografía de sergejf.

Formación

El Nevado Ojos del Salado tiene un origen que no puede desligarse del de los demás volcanes y montañas de la Cordillera de los Andes. La placa de Nazca y la placa Antártica están por debajo de la placa Sudamericana, lo que años atrás originó una zona de subducción. Los Andes son geológicamente jóvenes, pues comenzaron a emerger hace unos 100 millones de años, durante el Cretácico y el Cenozoico.

Dado que se trata de un estratovolcán, se formó principalmente por la acumulación de flujos de lava y material explosivo que cayeron sobre la superficie del montículo más antiguo. Después de caer, estos flujos se solidificaron y conformaron la estructura del volcán. La presencia de los materiales solidificados sugiere que el Nevado ha estado activo al menos desde el Pleistoceno.

Erupciones

Los principales tipos de roca de este volcán son la dacita, la andesita y la riolita.

Aunque está considerado como volcán históricamente activo, hace mucho tiempo que el Nevado Ojos del Salado no hace erupción. Esto, más que evidencia de una falta de actividad, simplemente podría ser resultado del relativo aislamiento del volcán, que pudo impedir durante mucho tiempo la visión de las erupciones volcánicas. La erupción más reciente, y de hecho la última confirmada con base en el registro y estudio de los piroclastos, ocurrió hace unos 1300 años; sin embargo, en 1993 se produjo una leve emisión de ceniza volcánica.

Lo que es cierto es que pese a pertenecer a un tipo de volcán reconocido por tener erupciones explosivas (estratovolcán) y haberse encontrado evidencia de un evento explosivo ocurrido hace 1,000-1500 años atrás, hasta el momento no hay evidencia de sucesos particularmente grandes o catastróficos, como ha ocurrido con otros estratovolcanes como el Tambora o el Santa Helena. En la actualidad, se puede ver fumarolas emitidas desde lo alto del Nevado Ojos del Salado, y se ha encontrado muestras de flujos de lava no muy antiguos.