Mar Báltico

Reconocido en el mundo por sus depósitos de ámbar, el mar Báltico es un gran cuerpo de agua situado en el hemisferio norte, rodeado por varios países escandinavos y otros europeos. Fue el escritor alemán Adam de Bremen quien lo llamó mar Báltico por primera vez, si bien este brazo del Atlántico ya había sido conocido como Mare suebicum y Mar del Este, entre otros nombres.

Descripción

El Báltico es un mar interior de aguas salobres, es decir, está enclavado entre varias masas de tierra con una pequeña salida al mar, y sus aguas son menos saladas que las de los océanos pero más que las de los ríos. Se trata del mayor cuerpo de agua salobre del mundo. Muestra una forma alargada y relativamente estrecha; su única vía de salida al océano Atlántico es el estrecho de Kattegat, que conecta a su vez con el Mar del Norte. El estrecho de Øresund, el Gran Belt y el Pequeño Belt transportan las aguas del Báltico hacia Kattegat, y de este hacia el Báltico.

Se extiende desde el sur de Dinamarca hasta casi llegar al Círculo Polar Ártico. Al oeste se encuentra Suecia, al sureste Dinamarca, al sur Alemania y Polonia, al suroeste Kaliningrado y Lituania, al este Letonia, Estonia y la Rusia europea y al norte-noroeste se halla Finlandia. Separa la Península Escandinava de la Europa continental. Se divide en varias subzonas que corresponden a los golfos de Botnia, de Finlandia y de Riga así como de los estrechos mencionados, varias bahías y otros cuerpos de agua más pequeños.

Tiene una superficie de aproximadamente 404,354 km2 según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y un volumen de cerca de 20,000 km3. La mayor parte del mar es muy poco profundo: la profundidad media es de tan solo 53-55 metros, y la profundidad máxima registra hasta 459 metros. Su longitud se estima en 1,600 kilómetros, en tanto 193 kilómetros es su máxima anchura. Varios ríos, como el Óder y el Vístula, drenan en sus aguas, lo que, en ausencia de gran cantidad de sal, favorece su estado salobre. Su salinidad es del 3.5 por ciento en promedio, pero en algunas partes el porcentaje es del 0.5 al 0.8 por ciento.

Formación

Biológica y geológicamente, el mar Báltico es el mar más joven del mundo: su aparición data de hace 10,000-15,000 años, cuando ya la geografía de la Tierra se parecía bastante a la actual. La mayoría de los científicos concuerda en que su cuenca se formó por efecto de la erosión glaciar producida durante las últimas glaciaciones. De hecho, antes del Pleistoceno y antes de que el hielo cubriera gran parte del mundo parte de la zona del mar era tierra drenada por un río llamado Erídanos, que comenzó a fluir durante el Eoceno.

A principios del Pleistoceno medio, el Erídanos se esfumó puesto que los glaciares formados por varios períodos excavaron el terreno donde se asentaba, dando origen así al lecho del Báltico. Primero se formó un lago de agua dulce, y posteriormente buena parte del agua proveniente del hielo fue drenado hacia el mar; entonces, dio inicio una etapa en la que persistió el llamado mar Yoldia, y este dio paso al lago Ancyclus. Sucedieron varias etapas en las que el agua formó canales, estrechos y otros mares hasta que el mar Báltico apareció en su plenitud.

Datos sobre el mar Báltico.

Mar Báltico. / Imagen cortesía de la NASA.

Biodiversidad

Excepto en la zona que circunda el estrecho de Kattegat, el mar Báltico es pobre en oxígeno, así que, en comparación con el mar Caribe, el mar Rojo y otros, la flora y fauna marinas son poco diversas. Destacan el alga parda, el sargazo vejigoso y plantas de los grupos Zostera, Charophyta y Potamogeton.

Alberga peces de agua salada y muchos de agua dulce como la perca y el lucio, y peces marinos como el bacalao, el arenque, el salmón, el espadín, el tiburón peregrino y la merluza. La marsopa común es un mamífero habitual en sus aguas, que también son morada de focas anilladas (Pusa hispida), nutrias europeas (Lutra lutra) y focas comunes (Phoca vitulina), entre otros. Varias aves marinas como la cigüeña blanca (Ciconia ciconia), el pato havelda (Clangula hyemalis), la grulla común (Grus grus), el águila pescadora (Pandion haliaetus) y el pigargo europeo (Haliaeetus albicilla) acostumbran vivir en sus orillas y buscar alimento en sus aguas. Tortugas, sapos y ranas son abundantes.

Amenazas

Las características únicas del Báltico lo hacen muy vulnerable ante las modificaciones, especialmente aquellas perpetradas por el hombre a través de actividades que lo contaminan. De acuerdo con WWF, el medio ambiente marino del mar se ha degradado espectacularmente durante los últimos 100 años. En 2010 se produjo una proliferación masiva de algas verdeazules o cianobacterias que formaron una capa verde en la superficie del agua y, al consumir mucho oxígeno, disminuyó el nivel de este, afectando así a las demás especies. En la actualidad, una parte del mar es una zona muerta, lo cual significa que no puede albergar vida.

El Báltico también sufre eutrofización: contaminación ocasionada por nutrientes químicos; esto es en parte causa de las floraciones de bacterias que siguen ocurriendo, pues los microorganismos aprovechan dichos nutrientes vertidos al mar en los pesticidas y otros líquidos y sustancias. Uno de los planes a largo plazo de algunos países que lo rodean es, por fortuna, oxigenar el mar.