Mar Muerto

Descripción

El mar Muerto es famoso por varios hechos, entre ellos, su elevada cantidad de sal que impide la vida en sus aguas y favorece que los objetos floten en ellas, y su mención en varios pasajes de la Biblia. A pesar de su nombre, se trata de un lago endorreico, es decir, un cuerpo de agua rodeado de tierra sin salida grande o significativa hacia el mar u otro cuerpo de agua. Asimismo, es un lago hipersalino ya que tiene una alta concentración de sales que supera la de los mares conectados a los océanos.

Se ubica entre las fronteras de Jordania, Israel y Cisjordania, a más de 400 metros por debajo del nivel del mar. Desde esta perspectiva, el mar Muerto es el punto más bajo de la Tierra, y claro, el cuerpo de agua más bajo de todos. Está dividido en 2 cuencas separadas por un puente de tierra, que en conjunto se asientan sobre una depresión creada por una grieta o falla, llamada Valle del Jordán, entre las colinas de Judea y la meseta de Transjordania.

La parte norte (o cuenca norte) es la más grande y la más profunda; mide unos 50 kilómetros de longitud y alcanza hasta 400 metros de profundidad. En contraste, la cuenca sur mide unos 11 kilómetros de largo y su profundidad se calcula en unos 4 metros. El único río que desemboca en el lago es el río Jordán, el cual es su principal proveedor de agua dulce al descargar unos 540 millones de m2 en la cuenca norte. Sin embargo, también se alimenta con el agua de varios arroyos situados en la cuenca sur. El nivel del mar rara vez fluctúa a lo largo del año.

La gran cantidad de sal en el mar Muerto, unos 340 gramos por litro, es resultado de la combinación de varios factores, pero principalmente a que la cantidad de agua dulce que recibe es menor que la cantidad de agua que se evapora. La evaporación en el mar es muy alta puesto que está situado en una zona caliente en la que las lluvias son escasas. Entre las sales encontradas en el agua se encuentran el cloruro de sodio, cloruro de magnesio, cloruro de potasio, cloruro de calcio y bromuro de magnesio. Aproximadamente, un 27 por ciento del agua del mar se compone de sustancias sólidas.

Formación

El mar Muerto está situado sobre una fosa tectónica,

es decir, una depresión bordeada por fallas paralelas, a lo largo de la extensión del límite entre las placas Africana y Arábiga. Antes de que la fosa se creara, el mar Mediterráneo, más extenso que el actual, ocupaba Siria y Palestina en el Jurásico y el Cretácico, pero en el Mioceno la placa Arábiga colisionó al norte con la placa Euroasiática, lo que provocó que la tierra se levantara y formara la cordillera central de Palestina; esto a su vez ocasionó la formación paulatina de la fosa tectónica y su relleno con agua de mar.

Posteriormente, durante el Pleistoceno, la tierra entre el Mediterráneo y el valle causado por la grieta (entre las placas tectónicas) se elevó varios metros hasta que el agua del mar se retiró, por lo que la fosa y sus aguas quedaron aisladas. También quedó aislado del Golfo de Aqaba.

Formaciones salinas del mar Muerto.

Concentración de sal en una costa del mar Muerto.

Biodiversidad

La cantidad de sal en el mar Muerto, unas 10 veces la salinidad del océano, lo hace prácticamente un desierto marino en el que los únicos seres vivos capaces de habitarlo son algunas bacterias, protozoos y algas unicelulares, algunas de ellas del género Dunaliella. No obstante, a lo largo del litoral puede encontrarse plantas halófitas, aquellas adaptadas a la alta salinidad o alcalinidad. No hay peces, reptiles, anfibios y mucho menos mamíferos marinos, y las ocasiones en que peces son arrastrados por crecidas de otras fuentes de agua, mueren sin remedio al entrar en contacto con el mar Muerto.

No puede hablarse de biodiversidad cuando se trata del mar Muerto, pero esto no significa que no posea recursos valiosos. Las sales de las aguas son aprovechadas para fines terapéuticos, y el lodo del lecho se aplica en el cuerpo por las propiedades benéficas de los minerales.

Amenazas

El mar Muerto no sufre de sobreexplotación pesquera, pero su extensión y volumen de agua se ha reducido durante las últimas décadas. Esto se debe principalmente al desvío de agua y grandes hundimientos del terreno que provocan que algunas áreas colapsen. El descenso de volumen de agua se remonta a 1960, cuando Israel estableció una estación de bombeo a las orillas del mar de Galilea; esto provocó que el agua del Jordán, la fuente más significativa del mar, se desviara hacia otros países para abastecerlos de agua dulce y regar cultivos. El impacto de estas actividades no llega a ser tan impresionante como en el caso del mar de Aral, pero se teme que, si no se controla, empeore. Hay que tomar en cuenta que las aguas se están reduciendo cerca de 1 metro por año.

A lo largo de la costa se encuentran varias playas y complejos que son visitados por millones de turistas, curiosos por el singular mar e interesados en flotar. Algunos más lo visitan para aprovechar las propiedades benéficas del clima, las sales y el lodo y tratar enfermedades como la psoriasis, la dermatitis, la osteoartritis y la rinosinusitis, y otros más hacen una visita con motivos religiosos. Por otra parte, la potasa y el bromo son algunos de los minerales ampliamente extraídos y comercialmente explotados. Todas estas actividades pueden tener algún impacto en el mar, en particular, contaminación por basura.

Entre los esfuerzos por conservar el mar Muerto está Two Seas Canal, un proyecto de los gobiernos de Israel, Jordania y Palestina para unirlo con el mar Rojo por medio de canales y tuberías, aunque algunos expertos creen que esto podría afectar el ecosistema del Golfo de Aqaba y el mar Muerto ver afectada la calidad de sus aguas.