Precipitación

La definición más sencilla de precipitación indica que es cualquier forma de agua que cae del cielo. Por supuesto, la precipitación en cualquiera de sus tipos tiene su formación en la atmósfera de la Tierra y cae después sobre la superficie de ésta, mayormente como lluvia.

La precipitación forma parte del ciclo del agua y gracias a este componente, los seres vivos obtienen el agua dulce que necesitan para vivir. Después de caer, se evapora y se eleva a la atmósfera en forma de gas, se condensa y desciende de nuevo. El proceso se repite una y otra vez.

Cada año caen unos 505,000 km3 de agua: 398,000 km3 sobre los océanos y 107,000 km3 sobre la superficie terrestre.

Cada año caen unos 505,000 km3 de agua; 398,000 km3 sobre los océanos y 107,000 km3 sobre la superficie terrestre. Esto significa que en promedio, la precipitación anual es de 99 centímetros.
Pero la precipitación es diferente en cada región geográfica del mundo. Por ejemplo, en Georgia, Estados Unidos, las lluvias caen de manera uniforme durante todo el año, es decir, con un nivel de 102-127 centímetros anuales mientras que en Arica, Chile, no llovió durante 14 años consecutivos. Entonces, las precipitaciones pueden variar en una región, área e incluso ciudad.

Causas de la precipitación

Las precipitaciones caen a la Tierra después de un proceso de condensación. Esta palabra se refiere a la conversión del vapor de agua en líquido que se acumula alrededor de pequeñísimas partículas de polvo, dando formación a las nubes. Cuando las gotas se hacen demasiado pesadas, descienden por este efecto en conjunción con la gravedad. Vamos a entenderlo mejor:

Durante el ciclo del agua, se lleva a cabo un proceso conocido como evaporación en el cual el agua líquida de los océanos, ríos, lagos y otros cuerpos de agua (e incluso de las plantas) se incorpora a la atmósfera en forma de vapor de agua. Este vapor sube y se acumula en la atmósfera, dando lugar a las nubes. ¿De qué están compuestas estas nubes? Son básicamente gotitas de agua, polvo, hielo y sal. Cuando se elevan ampliamente pueden formar cirrostratos (nubes de hielo muy tenues) y altoestratos (nubes espesas de hielo y agua).

Eventualmente, las nubes se llenan de más gotitas de agua microscópicas que a su vez, se vuelven más pesadas. Esto ocurre por las turbulencias del aire, que ocasionan la unión de las gotas. Cuando éstas son lo suficientemente fuertes para vencer la resistencia del aire, caen a la Tierra. Todas las formas de precipitación provienen de las nubes.

Lluvia, una forma de precipitación.

Lluvia, una forma de precipitación.

Tipos de precipitación

Lluvia.
La lluvia es precipitación en forma de gotas de agua. A diferencia de su representación popular, las gotas son esféricas y no parecen lágrimas. Pueden medir hasta 6 milímetros de diámetro; si éste es inferior a 0.5 milímetros, se les denomina gotas de llovizna.

Nieve.
Es precipitación que desciende en forma de cristales de hielo. Su formación tiene lugar en las nubes, cuando el vapor de agua se sublima o se transforma en delicados cristales de hielo. Cuando caen, se unen entre sí y forman copos de nieve, así que cada copo tiene una compleja estructura basada en cristales de agua congelada aunque son suaves al tacto. De acuerdo con la temperatura y la humedad del aire, los copos desarrollan variados patrones.

Granizo.
Es precipitación sólida en forma de bolas o trozos de hielo que se crean cuando las gotas de agua muy frías se congelan en la parte superior de las nubes. Cuando se vuelven más grandes (por efecto de la unión de las gotas congeladas), las corrientes de aire de las nubes no pueden mantenerlas a flote y los trozos de hielo caen en forma sólida. Dado su tamaño, no se funden antes de llegar a la superficie. La mayoría de los trozos de granizo tienen un diámetro de 25 milímetros pero pueden ser tan grandes que alcancen 150 milímetros o tan pequeñas con apenas 5 milímetros.

Aguanieve.
Es lluvia que se congela antes de llegar al suelo, también conocida como hielo granulado.
Otro tipo de precipitación menos conocido es el polvo de diamante, compuesto por pequeños cristales de hielo formados a temperaturas que no sobrepasan los -30° centígrados.

Sobra decir que toda precipitación es base de la vida. Si el vapor de aire quedara simplemente suspendido, los cuerpos de agua se secarían y no habría vida alguna. Permite que crezcan las plantas, que la agricultura sea exitosa y provea alimentos a los seres humanos.