Volcán Merapi

Características


El monte Merapi es un volcán activo localizado en la provincia de Java Central, Indonesia, a unos 30 kilómetros al norte de Yogyakarta, una ciudad con más de 500,000 habitantes. Se le apunta como uno de los volcanes más activos del mundo, lo que se debe, principalmente, a que se encuentra sobre una zona de subducción. Además, es el más activo de todos los volcanes de Indonesia.

Gunung Merapi, como es conocido en su país, está clasificado como un estratovolcán o volcán compuesto cuya estructura se formó a partir de los flujos de lava expulsados a lo largo de millones de años. El Programa de Vulcanismo Global indica que su elevación es de 2,968 metros, si bien el Servicio Geológico de los Estados Unidos menciona una altura de 2,911 metros de altura. Estas medidas no son exactas, puesto que la continua actividad volcánica las modifica. Actualmente es más bajo que antes de 2010, cuando ocurrieron intensas erupciones.

Es uno de los 16 volcanes más estudiados del mundo .

La palabra “Merapi” significa “montaña de fuego”. Su cercanía con zonas pobladas y la violencia de sus erupciones le valieron un lugar entre los Volcanes de la Década (Decade Volcanoes), lo cual lo hace uno de los 16 volcanes más estudiados del mundo. A pesar de su peligrosidad, los javaneses tienen una nutrida mitología alrededor de él, y además, su inequívoca belleza natural está adornada en sus flancos más bajos con una densa vegetación, hogar de muchas especies animales.

Formación

Merapi se encuentra en la zona de subducción donde la placa Indoaustraliana se hunde bajo la placa de Sunda (o de la Sonda). Las zonas de subducción son los sitios donde una placa se hunde bajo otra, lo que genera actividad sísmica y/o volcánica. El material del que está formada la placa empuja el magma del interior de la tierra, y esto provoca una gran presión que lo obliga a ascender cada vez más, hasta que la corteza terrestre se rompe y se forma un volcán.

Datos sobre el Monte Merapi.

Monte Merapi, Indonesia.

El Merapi es el más joven de los que están en el sur de Java, en términos geológicos. Su actividad eruptiva pudo comenzar hace tanto como 400,000 años, y desde entonces se ha caracterizado por su violento proceder. La lava viscosa y los materiales sólidos expulsados durante las erupciones se acumularon formando capa tras capa, y endurecidos en la superficie modelaron la forma de un típico estratovolcán.

A raíz de su aparición, el Merapi continuó creciendo durante el Pleistoceno hasta que hace aproximadamente 2,000 años se produjo un colapso del edificio principal.

Erupciones

Tiene un largo historial de erupciones violentas. Se ha registrado 68 erupciones desde 1548, y un total de 102 erupciones confirmadas a lo largo de su existencia en el mundo. Por lo general experimenta grandes erupciones explosivas con flujos piroclásticos, pero con el correr del tiempo se han vuelto más explosivas, creando también domos de lava, es decir, tapones redondos en forma de montículos.

Por lo regular, hace erupciones pequeñas cada 2-3 años y grandes cada 10-15 años.

Por lo regular, hace erupciones pequeñas cada 2-3 años y grandes cada 10-15 años. Los flujos piroclásticos, que consisten en ceniza, gases, piedra pómez y fragmentos de otras rocas, representan mayor peligro que la lava, pues pueden avanzar hacia abajo a más de 150 kilómetros por hora y llegar a grandes áreas, causando destrucción total o parcial. El problema con el Merapi es que está ubicado en una de las zonas más densamente pobladas de Indonesia, con más de 24 millones de personas en un radio de 100 kilómetros.

Las erupciones más graves han ocurrido en los años 1006, 1786, 1822, 1872, 1930 y 2010. La de 1006 fue tan intensa, que se cree que ocasionó el fin del reino de Mataram, si bien no existen evidencias suficientes que soporten esta creencia. Ahora bien, la de 2010 se convirtió en una de las más graves del siglo XXI, al afectar a miles de personas, provocar la destrucción de hectáreas de vegetación y producir la muerte de 353 individuos.

El evento dio inicio en octubre y se prolongó hasta diciembre. Produjo terremotos, erupciones (no solo una) explosivas, avalanchas de lava incandescente, lahares, flujos piroclásticos, densas nubes de ceniza volcánica  e incluso bolas de fuego que obligaron a unas 350,000 personas a abandonar sus hogares. Al final, se convirtió en uno de los desastres naturales más importantes de los últimos años de Indonesia.