Mar de los Sargazos

Descripción

Se conoce como mar de los Sargazos al único mar que no baña las costas de ningún país, es decir, no tiene costa. Es una gran área del océano Atlántico que recibió su nombre por albergar una gran cantidad de algas del género Sargassum, que a menudo flotan en la superficie gracias a unas vejigas llenas de gas.

El mar de los Sargazos, de forma ovalada o elíptica, se localiza en el Atlántico norte. Al oeste se encuentra la Corriente del Golfo, al este la corriente de Canarias y al sur la Corriente Ecuatorial del Sur. Ocupa casi dos terceras partes del océano con sus 5.2 millones de km2, 1,107 kilómetros de anchura y 3,200 kilómetros de longitud. Las únicas masas de tierra dentro de su espacio natural son las islas Bermudas.

Este mar es relativamente calmado y está rodeado por aguas de las corrientes oceánicas. Recibe muy pocas lluvias, por lo que la evaporación excede las precipitaciones y en consecuencia, tiene la más alta salinidad del océano Atlántico. Registra vientos suaves y sus aguas son cálidas y claras. La corriente del Golfo impide que el agua caliente del mar de los Sargazos se desborde hacia aguas más frías que se encuentran fuera de sus límites. La profundidad es variable; en algunas zonas registra unos 1,500 metros y en otras alcanza 7,000 metros.

Datos sobre el mar de los Sargazos.

Ubicación del mar de los Sargazos. / Fotografía cortesía de U.S. Fish and Wildlife Service.

El descubrimiento del mar de los Sargazos parece remontarse al siglo XV, cuando los exploradores portugueses conocieron el Giro del Atlántico Norte y encontraron las islas Azores. Sin embargo, fue Cristóbal Colón el primero en mencionarlo; lo cruzó durante el viaje que lo llevó hasta América.

Formación

Como parte del océano Atlántico, el origen del mar de los Sargazos está ineludiblemente ligado a este, que se formó a partir de los procesos geológicos en la corteza del extinto océano Tetis. Una grieta en Pangea, entre lo que hoy son Norteamérica y África, abrió un espacio en el que se vació agua de Tetis y conformó parte del norte del océano Atlántico hace más de 100 millones de años. La fragmentación de Gondwana durante el Cretácico medio abrió el Atlántico sur, y todo el océano continuó creciendo durante la era Cenozoica. El fondo y las islas que emergen del agua fueron formados por actividad volcánica.

En realidad, el mar de los Sargazos es un giro anticiclónico en el centro del norte del Atlántico que se mueve en el sentido de las agujas del reloj, como producto de las corrientes oceánicas que lo rodean. Es parte del Giro del Atlántico Norte.

Información sobre el mar de los Sargazos.

Línea de sargazo. / Permiso PD-gov. Imagen de dominio público.

Biodiversidad

Las características de sus aguas lo hacen un mar singular. La alta salinidad y los bajos niveles de nutrientes impiden que el plancton, parte esencial de la cadena alimentaria marina, pueda sobrevivir, por lo que no existe gran diversidad de peces o de otros tipos de animales. Por estos motivos, se le ha descrito como un desierto biológico marino.

Sus habitantes más notables son los sargazos, que en conjunto han creado el ecosistema permanente de algas flotantes más grande del norte, y el que despierta gran fascinación entre los biólogos. Grandes parches de estos organismos suelen verse flotando en la superficie, debido al efecto del giro, que concentra los materiales en el centro, y a sus propias vejigas llenas de gas. Conforman el hogar de más de 60 especies de seres vivos, en especial pequeños cangrejos y peces como el atún rojo.

Hay 10 especies endémicas de los bosques flotantes de algas, entre ellas: el cangrejo Planes minutus, el camarón Latreutes fucorum, el pez Syngnathus pelagicus, la anémona Anemonia sargassensis, el molusco Scyllaea pelagica, el caracol Litiopa melanostoma, los anfípodos Sunampithoe pelagica y Biancolina brassicacephala y Hoploplana grubei, un platelminto. Además, se reconocen más de 145 especies de invertebrados que viven en estrecha asociación con los sargazos.

Es de especial interés el papel que el mar juega en el desove de la anguila americana (Anguilla rostrata) y la anguila europea (Anguilla anguilla), cuyas larvas emergen desde ahí y después viajan hacia sus lugares de origen, hasta que años después regresan para poner sus propios huevos. No obstante, no se conocen bien sus patrones de migración y no se sabe de ninguna anguila adulta que viva en el mar. El marlín blanco (Kajikia albidus), el tiburón cailón (Lamna nasus) y el pez dorado (Coryphaena hippurus) también desovan en sus aguas.

Las tortugas caguamas (Caretta caretta) se han visto entre los sargazos, posiblemente para protegerse de los depredadores. Asimismo, ballenas jorobadas visitan las aguas cercanas a las Bermudas durante su migración. En general, el mar de los Sargazos es una región marina que ofrece zonas de desove, hábitats, zonas de alimentación y rutas de migración a muchas especies.

Amenazas

Así como concentra gran cantidad de sargazo debido al giro como producto de las corrientes, almacena también basura. El mar de los Sargazos está amenazado por la contaminación por basura, sobre todo residuos plásticos, por el vertido de sustancias químicas, por el impacto de la navegación (tráfico) cuando esta perturba los hábitats de las especies, y la sobrepesca o explotación excesiva de otras especies marinas. Todo esto es a pesar de su lejanía con las costas. Incluso, se cree que en un futuro podría ser afectado por la recolección de abundante sargazo, el organismo clave, y que el cambio climático llevaría a la acidificación.

La importancia biológica del mar es importante para la vida natural en el Atlántico norte. Se ha establecido algunos acuerdos para protegerlo; uno de los últimos se llevó a cabo en 2014 cuando los gobiernos de Bermudas, Reino Unido, Mónaco, Estados Unidos y las islas Azores firmaron una declaración que los compromete a cuidarlo, conocida como la Declaración de Hamilton.