Lagos

Definición y características de los lagos


Los lagos son cuerpos de agua relativamente grandes rodeados de tierra y separados del mar u océano. Sin embargo, son drenados o alimentados por otros cuerpos, generalmente ríos y arroyos, y es que a diferencia de estos, sus aguas no fluyen hacia alguna dirección.

La definición de “lago” puede ser complicada, ya que el término suele confundirse con el de otros cuerpos de agua, particularmente con el de los estanques, o incidir en ambigüedades lingüísticas. En este caso, se considera que los lagos tienen mayores dimensiones que los estanques, hasta el punto de que algunos son llamados “mares”.

Algunos lagos pueden secarse o quedar reducidos a pantanos, ciénagas o humedales, o incluso “desaparecer” y después volver a llenarse de agua. Estos últimos son los llamados lagos efímeros o estacionales.

A diferencia de los ríos y arroyos, las aguas de los ríos no fluyen hacia alguna dirección.

Formación de los lagos

Una gran parte de los lagos son de agua dulce, y se forman al llenar una cuenca o depresión en un terreno. Dicha depresión puede ser resultado de la erosión que produce el hielo de los glaciares, de deslizamientos de tierra o del movimiento de las placas tectónicas.

Los lagos originados por glaciares suelen formarse después de que el agua de deshielo cubre las depresiones. Estos lagos son muy comunes en Norteamérica. ¿Ejemplo? Los Grandes Lagos, localizados entre Canadá y Estados Unidos. Las cuencas formadas por la rotura de la corteza terrestre pueden rellenarse con agua de lluvia. Otros lagos se forman justo en el cráter de un volcán inactivo; en estos casos el agua puede provenir de la lluvia o de la nieve derretida.

Las aguas de unos pocos lagos presentan cierto nivel de salinidad. Esto es porque el movimiento de las placas tectónicas se produce cerca del océano y parte de este queda atrapado en una depresión. Por otra parte, existe un tipo de lago pequeño conocido en algunas regiones como cocha, de distintiva forma de media luna, que puede formarse en los valles de ríos a partir de meandros secos.

Tipos de lagos.

Lago del Cráter, Oregón, Estados Unidos.

Tipos de lagos

Son clasificados desde distintos puntos de vista.

Según su origen:

-Naturales. Son aquellos formados por procesos naturales como los anteriormente mencionados.

-Artificiales. Los lagos artificiales y los embalses son cuerpos de agua producidos por la mano del hombre para diversos fines: reserva de agua dulce, fuente de irrigación para los cultivos agrícolas o energéticos, uso industrial, etcétera. Se forman por la excavación humana o tras el abandono de una depresión excavada.

Según su morfología:

-Abiertos o exorreicos. El agua del lago tiene salida hacia un río u otro cuerpo de agua. Los lagos de agua dulce son abiertos.

-Cerrados o endorreicos. Son aquellos salobres cuyas aguas solo salen vía evaporación, ya que no tienen una salida significativa hacia un río, arroyo o parecido.

Otros tipos:

-Glaciar. Es todo lago formado como consecuencia de la erosión de un glaciar y la posterior ocupación de la depresión con el agua del glaciar.

-Subglaciar. Se halla cubierto permanentemente por una o más capas de hielo.

-Periglaciar. Se presenta en un área donde el hielo intercepta parte del drenaje natural del terreno, así que suele tener parte de sus bordes cubiertos de hielo.

Flora y fauna de los lagos

Son importantes moradas permanentes y estacionales de multitud de especies animales y vegetales, tan pequeños como las bacterias y tan grandes como las aves migratorias. Uno de los animales más importantes para el ecosistema de los lagos es el castor, famoso mamífero semiacuático y constructor de presas que regula la profundidad del agua al tiempo que origina nuevos hábitats para otras especies.

Uno de los animales más importantes para el ecosistema de los lagos es el castor.

Además de castores, en los lagos se pueden encontrar tortugas, visones, ornitorrincos, cangrejos, ranas, salamandras, águilas, cisnes, gansos, garzas y patos, entre otros mamíferos, reptiles y aves. Los peces más comunes son la trucha, la perca, el lucio, el salmón y el esturión.

Musgos, helechos, cañas, juncos, lirios, jacintos de agua y algas forman parte de la flora de los lagos, y brindan alimento y cobijo para algunos animales acuáticos y semiacuáticos.

El hábitat proporcionado por los lagos es un sitio crítico para la permanencia y conservación de las especies que ahí pueblan. Además, forman parte del ciclo del agua y son una importante fuente de agua dulce para las poblaciones humanas aledañas.

Fauna y flora de los lagos

Castor americano en lago Ontario, Canadá.

Amenazas de los lagos

Ya sea por contaminación o por sobreexplotación, el problema de algunos lagos suele provenir de los seres humanos.

Como el agua de los lagos está estancada, la contaminación puede dañar el ecosistema de forma más rápida que en el caso de los ríos o mares. Si se introducen especies invasoras, estas son capaces de acabar con la fauna natural ocasionando un grave desequilibrio ecológico, igual que el que la sobrepoblación de algas tiende a ocasionar si el agua presenta gran concentración de nutrientes como consecuencia del derrame de sustancias químicas. No hay que olvidar que también pueden desaparecer, si bien esto suele convertir el terreno en otro hábitat para algunas especies.

Un problema que ha llamado la atención durante los últimos años es la disminución del nivel de las aguas de algunos lagos, especialmente el del mar de Aral (que es un lago endorreico), debido al desvío del líquido para el riego agrícola.