John F. Kennedy

Brookline, Estados Unidos, 29 de mayo de 1917-Dallas, 22 de noviembre de 1962

John Fitzgerald Kennedy fue el trigésimo quinto Presidente de los Estados Unidos y el segundo más joven en ocupar tal cargo. Hombre muy popular, durante el poco tiempo que ejerció sus funciones representó la esperanza de un futuro esplendoroso para un país encontrado en la incertidumbre de la posguerra.

Los primeros años del futuro presidente

La familia de clase alta de John F. Kennedy estaba compuesta por su padre, Joseph Kennedy, su madre, Rose Elizabeth Fitzgerald, y sus hermanos Edward, Jean, Joseph, Robert, Patricia, Kathleen, Eunice y Rosemary. La familia tenía ascendencia irlandesa y “Jack”, como se le apodó, fue criado en la religión católica y en una posición sin problemas de dinero.

Vivió gran parte de su vida aquejado de diversas dolencias y sufrió principalmente por las de su columna vertebral.  A los 13 años de edad, mientras cursaba el octavo grado en Canterbury School, fue sometido a la extracción de su apéndice y tuvo que retirarse del colegio.

Comenzó estudios universitarios en la Universidad de Princeton, pero a causa de problemas de salud tuvo que abandonarla apenas unas semanas después de su ingreso. No se trataba de la leucemia que se creía, por lo que en 1936 se matriculó en la Universidad de Harvard. Se graduó en 1940, año en el que publicó su tesis como libro bajo el título Why England slept (Por qué Inglaterra se durmió), que se colocó como uno de los libros más vendidos.

Después de su graduación se incorporó como alférez a la Marina de los Estados Unidos. Un 2 de agosto de 1943 se encontraba en la lancha torpedera PT-109 cuando ésta fue atacada por un barco japonés. Aunque herido en la columna, ayudó en las operaciones de rescate, tras lo cual recibió la Navy and Marine Corps Medal (Medalla de la Armada y del Cuerpo de Marines) y fue considerado héroe nacional.

Un famoso mandatario

Su padre tenía la mira en la política y alentó a John a introducirse. En 1946 se convirtió en congresista demócrata por el área de Boston. Sirvió en la Cámara de Representantes durante 6 años hasta que se postuló para Senador. En 1953 se casó con Jacqueline Bouvier, una joven de clase alta con quien engendraría 4 hijos (dos de ellos muertos). En ese mismo año llegó a ser senador de Estados Unidos.

Kennedy escalaba peldaños poco a poco. Ganó la nominación para la presidencia en 1960 y anunció “…estamos en el borde de una nueva frontera”. En esa época los debates entre candidatos no eran muy relevantes, pero se enfrascó en dichas discusiones televisadas que fueron vistas por millones de personas. Ante su contrincante republicano Richard Nixon, lucía tranquilo y profesional; prometió la eliminación de la pobreza y la mejora de la economía.

Obtuvo la victoria y tomó posesión de su cargo en enero de 1961, convirtiéndose en el primer presidente católico de Estados Unidos. En su discurso inaugural, sus inspiradoras palabras “No preguntes qué es lo que tu país puede hacer por ti, pregunta qué es lo que puedes hacer por tu país” adquirieron fueron hechas célebres. 

Como presidente, Kennedy se preocupó por el tema de la carrera espacial considerando que la Unión Soviética llevaba ventaja. Se ganó el apoyo de las minorías y especialmente de los afroamericanos al apoyar la eliminación de las leyes de segregación racial e instituir leyes para prohibirla.

Él y su esposa, jóvenes, elegantes y carismáticos, se transformaron en objetivos comunes de los reflectores, lo que los volvió famosos en la prensa rosa. Las dolencias de la columna nunca amainaron, pero además fue diagnosticado con la enfermedad de Addison cuando apenas tenía 30 años de edad. Esto nunca fue puesto en el ojo público.

A pesar de una opinión pública positiva acerca de su persona y su proceder político, tuvo algunas decisiones poco acertadas, como fue el ataque a la Bahía de Cochinos en Cuba. Detractor del comunismo, en 1960 apoyó la invasión de la mencionada bahía por parte de exiliados cubanos entrenados, pero no contó con la captura y muerte de algunos de los invasores y tuvo que negociar la liberación de otros a cambio de 54 millones de dólares en alimentos y medicinas.

Creó la Alianza para el Progreso, un programa de ayuda para América Latina, y organizó el Cuerpo de Paz, una agencia de ayuda humanitaria a países en vías de desarrollo. Su intención era erigir a Estados Unidos como un país revolucionario en materia de derechos humanos.

El crimen que conmocionó a un país entero

Durante una estadía en Dallas, Texas, Kennedy fue asesinado mientras se encontraba en un auto junto con su esposa. El sospechoso fue arrestado pero éste se suicidó antes de su proceso. Las circunstancias de su muerte son aún poco claras y hay quienes se atreven a pensar en teorías de conspiración.

John Kennedy se convirtió en leyenda tras su muerte y muchos edificios, calles y lugares llevan su nombre.