Los cenotes son más que fuentes de agua. Son parte de la historia de importantes civilizaciones humanas y sitios donde los mitos y leyendas se consolidaron hasta llegar a los oídos de las generaciones actuales.

Los cenotes representan un gran misterio para la sociedad y para la ciencia. Pues el mayor porcentaje de ellos aún no ha sido explorado. Y es que no es fácil hacerlo: existen zonas totalmente oscuras y muy estrechas donde descender es altamente riesgoso. Incluso, buzos profesionales de gran trayectoria, han perecido en su intento por adentrarse a fondo a estos lugares llenos de secretos y vestigios relacionados al paso de la vida.

A pesar de que numerosos cenotes permiten el acceso al público y han sido ligeramente equipados con elementos de seguridad para los visitantes como cuerdas y escaleras, existe otra cifra de cenotes poco conocidos o aún inexplorados.

No obstante, aquí te mencionaremos 6 interesantes cosas que tienes que saber acerca de los cenotes.

 

1. Qué son realmente.

Los cenotes son formaciones subterráneas con agua, pero se conocen mayormente como dolinas inundadas de origen kárstico. Es decir, para que una hondonada con agua sea considerada cenote, debe estar en un tipo de relieve llamado karst. El karst se forma a partir de la disolución de rocas solubles como piedra caliza, dolomita y yeso.

Tal disolución de rocas puede llevar millones de años, y es interesante observar la forma que van adquiriendo. Son fascinantes esculturas naturales esculpidas por elementos naturales.

“Cenote” es una palabra que proviene del maya tśonot que significa “cosa honda”, o algo relacionado a la profundidad.

 

2. Existen varios tipos de cenotes.

Se identifican 4 tipos de cenotes según su forma:

  1. En forma de cántaro o pozo, con abertura superior más pequeña que el diámetro del cuerpo de agua. También se les denomina semiabiertos.
  2. Abiertos. Son los que tienen paredes más verticales y tienen forma cilíndrica. El cenote sagrado de Chichen Itzá es un claro ejemplo de este tipo de cenote.
  3. De caverna. Su entrada es horizontal y los antiguos mayas los usaban frecuentemente para sus ceremonias.
  4. Antiguos. Su forma es similar a la de las lagunas y sus paredes se separan por encima del agua.

3. No tiene remolinos peligrosos.

Según uno de los mitos en torno a los cenotes, existen remolinos muy poderosos que “arrastran” todo a su paso, incluso a los bañistas y los lleva hasta distancias recónditas donde nadie se atreve a llegar. Tales creencias son reforzadas tras los incidentes mortales que han sucedido por ahogamiento sin supuesto motivo aparente.

Algunos pobladores aseguran que aproximadamente a partir de las 5 pm (17:00 horas), estas formaciones giratorias son más intensas y no hay forma de escapar de ellas. 

Sin embargo, buzos profesionales de diversos países han explicado que no se trata de remolinos que “tragan” cualquier cosa, sino que existe una relación entre nuestro peso y las propiedades físicas del agua, específicamente la densidad.

El agua de un cenote es menos densa que la del mar por carecer de sales; por lo tanto, la flotabilidad es menor y los cuerpos tienden a hundirse con mayor facilidad y rapidez. Tomando en cuenta eso y que algunas personas con poca habilidad para el nado ingresan vestidos con telas pesadas, es más probable que ocurra un accidente mortal. 

Es por eso que muchos cenotes públicos contienen cuerdas salvavidas que sostienen a las personas que no saben nadar o cuentan con habilidades limitadas para ello. Pero no en todos los casos es así. Hay cenotes “poco populares” y escondidos que simplemente están abiertos sin ninguna advertencia de seguridad y la gente que ingresa no siempre toma las debidas precauciones.

Lo que sí es cierto, es que en un cenote se forman corrientes de agua (como en toda formación natural con agua), pero estas no representan peligro alguno al ser tan débiles y casi imperceptibles a los sentidos humanos. 

4. No solo existen en México.

Los cenotes son representantes del sureste mexicano a nivel mundial. Al hablar de cenotes, todos pensamos en Yucatán, Campeche y Quintana Roo (México), pero te sorprenderá saber que los cenotes también se formaron en otras partes del mundo como Florida (Estados Unidos), Cuba y Australia. 

Cabe mencionar que los de las aguas más cristalinas son los de la península de Yucatán, pero también hay muchos ya contaminados con basura producida por el hombre, así como por filtración de residuos de granjas porcícolas cercanas.

5. Su número es inexacto.

El número de cenotes que existen en el mundo es inexacto, pero la cifra es mucho más elevada en la Península de Yucatán que en los otros lugares nombrados.

Para darnos una idea, tan solo en Yucatán, se han encontrado alrededor de 2,500 cenotes, pero se cree que se desconocen aproximadamente otros 2,500 o más. Por su parte, en Quintana Roo también se han contabilizado cerca de 2,500 pero se asegura que hay algunos ocultos dentro de la selva baja tan característica de dicha parte de la República.

En total, se han descubierto entre 6 mil y 7 mil cenotes, pero los investigadores están casi seguros que el número podría llegar a 10 mil. Aún queda muchísimo por explorar, pero también es de suma importancia conservar la mayoría en su estado natural. 

6. Tienen relación con la extinción de los dinosaurios.

Resulta muy extraño pensar que los cenotes pueden guardar alguna relación con la extinción de los dinosaurios, pero así es.

Mapeos realizados por científicos de diversas partes del mundo, analizaron detenidamente un hallazgo que los dejó intrigados: los cenotes del noroeste de la península de Yucatán, se alineaban de tal manera que formaban una perfecta circunferencia de gran extensión. 

Enseguida, relacionaron esto con la posible catástrofe ocurrida hace 65 millones de años por el impacto de un asteroide que acabó con el 75% de la vida en la Tierra, incluidos los dinosaurios. 

Los resultados de la investigación confirmaron lo pensado: los cenotes son producto del impacto de un asteroide de 15 km de ancho que creó un hoyo de 100 km de ancho por 30 km de profundidad. Los cenotes se formaron en las rocas de piedra caliza que cubren el cráter. Es decir, están relacionados con la geometría del cráter enterrado debido al cambio de flujo de agua originado por desplazamientos y filtraciones en las rocas.

7. Los cenotes que debes conocer.

Hay muchísimos cenotes hermosos en toda la península yucateca. No obstante, hay algunos cuya belleza y majestuosidad hace que valga la pena conocerlos y explorar en sus aguas. 

Algunos de los que más recomendamos, son:

Cenote Azul, Campeche. Tiene 250 metros de diámetro y hay varias actividades por hacer como paseo por kayak y tirolesa. Claro, con el apoyo de un guía.

Cenote K41, Campeche. Tiene 115 metros de profundidad y también puedes recorrerlo por kayak. Sentirás un entorno de total calma y paz, pues se encuentra en medio de la selva.

Cenote Ik Kil, Chichén Itzá, Yucatán. Uno de los más emblemáticos del Estado por su estructura majestuosa, vegetación y entradas de luz. Sin duda, tendrás las mejores fotografías para tus redes sociales.

Cenote Kankirixche, Yucatán. Se encuentra en el municipio de Abalá y es una estructura más cavernosa con bellas aguas cristalinas. 

Cenote Dos Ojos, Tulum, Quintana Roo. Es parte de un sistema de cuevas inundadas que aún continúa en investigación. Nadar en sus aguas es una experiencia fantástica que no te puedes perder.

Cenote Manatí o Casa cenote, Tulum, Quintana Roo. Es un paraíso en la Tierra. Puedes nadar con toda la familia mientras disfrutas el increíble panorama lleno de vegetación y animales como el manatí, ya que el cenote converge con una laguna.

Saturno Cave (Cueva Saturno), Varadero, Cuba. Es un cenote cavernoso con hermosas estalactitas formadas desde hace miles de años. Se puede bucear y pasar un rato mágico con la familia.

Devil’s Den, Florida. Es un pequeño pero hermoso cenote de estructura semiabierta que se recomienda mayormente para buzos.