Sequía

Definición de sequía

Una sequía se caracteriza por un prolongado período de tiempo anormalmente seco. Se presume que en la actualidad hay mayores sequías que antaño, muestra de los efectos del cambio climático.

Este problema, traducido en desastre natural, implica un desequilibrio hidrológico y los suministros de agua presentan niveles inferiores a los normales. Su impacto puede ser aún más fuerte que el de las tormentas, puesto que son más difíciles de definir y de prever. Además, la tarea de evaluar su gravedad en términos objetivos suele ser complicada ya que se desarrollan gradualmente y de formas distintas en cada región.

 Las sequías son producidas principalmente por la escasez crónica de lluvias en una región, lo que conduce a un desequilibrio hidrológico.

Algunos países son más susceptibles que otros a las sequías. Por ejemplo, según el National Climatic Data Center (E.U.A.), históricamente las sequías han tenido un mayor impacto que otros desastres en la mayoría de las personas de Estados Unidos.

Tipos de sequía

Las sequías son clasificadas de acuerdo con la medición de temperatura, evaporación, transpiración, precipitación, escorrentía y los datos de humedad del suelo en una zona específica. Para cuantificar las sequías se usa normalmente el Índice Estándar de Precipitación (SPI) o bien, el Índice de Severidad de Sequías de Palmer (PDSI), mediante las cuales se monitorea la región afectada.

Las sequías pueden presentarse en cualquiera de estos cuatro tipos, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (National Weather Service):

-Meteorológica. Es aquella en la que la media de precipitaciones es inferior a la normal.

-Agrícola. En este caso, la cantidad de humedad del suelo ya no es suficiente para la que los cultivos necesitan. Es evidente después de la sequía meteorológica y antes de la sequía hidrológica.

-Hidrológica. Esta sequía es producida cuando los suministros de agua de la superficie terrestre y del subsuelo son deficientes e inferiores a los normales.

-Socioeconómica. La deficiencia física de agua afecta las actividades de los seres humanos.

Las sequías también pueden clasificarse según su ubicación y temporalidad:

-Sequía temporal. Se presenta en climas desérticos donde la falta de agua es común, como en los desiertos. En estas zonas la sequía es la norma.

-Sequía estacional. Ocurre durante un período estacional determinado.

-Sequía impredecible. Se caracteriza por períodos breves e irregulares de sequía.

-Sequía invisible. Es la sequía más extraña, porque aunque caen lluvias, el agua se evapora muy rápido.

devastated corn field

Sequía agrícola

Causas de las sequías

Las sequías son producidas principalmente por la escasez crónica de lluvias en una región, lo que conduce a un desequilibrio hidrológico. Para entender esto mejor: el hundimiento del aire lo conduce a las zonas de alta presión, por lo que la humedad disminuye, se forman menos nubes y por ende, disminuyen las precipitaciones.

La explicación es mera ciencia, pero la verdad es que mientras la población aumenta, las necesidades de agua también se incrementan, naturalmente.  Y si a ello se le suman los efectos del calentamiento global, probablemente se verán sequías más fuertes o prolongadas.

Efectos de las sequías

La gravedad de una sequía está relacionada con su duración, la ubicación y el tamaño de la zona perturbada y el grado de deficiencia de humedad. Si la población en una región aumenta, el suministro de agua puede ser problemático y aumentan las probabilidades de sequías.

A pesar de que los efectos de las sequías son menos “impresionantes” que los de otros desastres naturales como los terremotos o los tornados, pueden llegar a ser igual de peligrosos. Una sequía produce daño o muerte a los cultivos y escasez de suministro de agua, hechos que pueden derivar en la carencia de alimentos, aparición de enfermedades y hasta inestabilidad política.

En corto

La sequía más larga de Estados Unidos ocurrió durante la década de 1930 y se le dio el nombre Dust bowl o cuenco de polvo debido a las continuas nubes de arena y polvo que se levantaban como consecuencia del inadecuado manejo del suelo.