Río Éufrates

Junto con su vecino el Tigris, creó una región fértil: el Valle de Mesopotamia, en donde se desarrollaron las primeras ciudades-estado del mundo. Ambos ríos son parte de la historia, cultura, política y economía de los países que ahora ocupan sus cuencas.

Características

El Éufrates es el río más largo del suroeste de Asia, y consecuentemente, es más largo que el Tigris. Se estima que mide alrededor de 2,800 kilómetros de longitud, desde su nacimiento en Turquía hasta su finalización en Irak, a través de parte de Siria. Su cuenca hidrográfica mide cerca de 500,000 km2 y abarca zonas de estos 3 países, así como de Kuwait y Arabia Saudita. Su fuente no es ningún lago o glaciar, sino que se forma a partir de la confluencia de los ríos Karasu y Murat, situada a más de 3,000 metros de altitud.

El río se mueve en dirección al sur-sureste hasta que en Irak, al norte de Basora, se une al Tigris y forman el río Shatt al-Arab, que finalmente desemboca en el Golfo Pérsico. Muy pocos ríos le proveen aguas; en Siria solo el Sajur, el Balikh y el Jabur son afluentes, de los cuales este último es el más significativo al proporcionar la mayor descarga del líquido. Una vez que entra en Irak, el Éufrates no cuenta con otro afluente.

El Éufrates es el río más largo del suroeste de Asia, y consecuentemente, es más largo que el Tigris.

El agua del río proviene principalmente de las lluvias y de la nieve derretida, además de los ríos mencionados y algunos pequeños arroyos. La mayor parte del flujo de agua se deriva de las precipitaciones en las tierras altas de Armenia, y los mayores volúmenes de agua se producen usualmente de abril a mayo. En promedio, la descarga de agua es de 356 m3/s, con un máximo de 2,514 m3/s.

Formación

Los orígenes del río Éufrates no son muy conocidos. Ya en el Cretácico se formó una depresión, llamada graben o fosa tectónica, en donde las aguas se asentarían y los sedimentos se depositarían en capas sucesivas. En el Mioceno temprano, un pequeño estrecho marino conectó el proto-Mediterráneo con las cuencas marinas (sí, de agua salada) de la región mesopotámica en el noroeste de Siria y la región adyacente de la actual Turquía.

Características del río Éufrates.

Belleza del río Éufrates. / Autor de la imagen: Sergeant James McCauley.

Flora y fauna

El río Éufrates, al igual que el Tigris, es un cuerpo de agua sui generis al fluir en medio de una gran región árida. Sin embargo, gracias a las aguas y su influencia en la zona entre los ríos, se formó un área fértil que es parte de la histórica región conocida como “Creciente Fértil”, cuya forma de media luna se extiende desde la cuenca del sistema Tigris-Éufrates hasta parte del Nilo, en Egipto, a través de Asiria y al norte del desierto de Siria y la península del Sinaí.

Las bondades del agua permiten la vida de muchas plantas y animales, algunos de gran singularidad. Por ejemplo, la tortuga de caparazón blando del Éufrates (Rafetus euphraticus) solo habita la cuenca del Tigris-Éufrates y algunos otros ríos del Medio Oriente; destaca por la falta de placas óseas que normalmente endurecen el caparazón de las tortugas. Los peces más comunes en las aguas son los ciprínidos, también llamados carpas (Cyprinidae), como Tenualosa ilisha, Acanthobrama marmid, Alburnus caeruleus, Aspius vorax, Luciobarbus esocinus, Alburnus sellal, Barbus grypus y Barbus sharpeyi, además de especies de otros grupos taxonómicos como Glyptothorax cous (Sisoridae), Nemacheilus hamwii (Mastacembelidae) y Turcinoemacheilus kosswigi (Balitoridae). Es posible que el molusco Melanopsis nodosa persista en el tramo iraquí.

La cuenca es residencia de aves acuáticas y no acuáticas, mamíferos, insectos y anfibios. Destacan el pájaro carricero de Basora (Acrocephalus Griseldis), el turdoide iraquí (Turdoides altirostris), el cormorán pigmeo (Phalacrocorax pygmaeus), el ánsar chico (Anser erythropus), el jerbo Gerbillus mesopotamiae y la nutria europea (Lutra lutra).

En gran parte de la cuenca  superior crecen matorrales xerófilos y algunos tipos de árboles como los robles, pero cerca de la frontera entre Siria e Irak, el paisaje, transformado en estepa, se compone de plantas bajas, arbustos como Artemisia herba-alba y gramíneas como Poa bulbosa. A lo largo de las orillas del río arbustos, juncales y algunos tipos de plantas acuáticas encuentran su lugar.

Importancia económica

El Éufrates fue y es uno de los pilares de muchos de los pueblos del Oriente Medio. Sus aguas hacen los suelos cercanos fértiles y aptos para la agricultura, lo que proporciona alimentos, especialmente de cereales como el trigo y la cebada, así como de árboles como la higuera. El agua dulce es necesaria para beber, bañarse, cocinar y realizar otras actividades básicas, y es fuente de pescado. Por todo esto, el río se convirtió desde la Antigüedad en una vía para comerciar, si bien sus aguas no son aptas para el paso de grandes embarcaciones. En la actualidad, es navegable hasta la ciudad de Hit, en Irak.

Su agua dulce es necesaria para beber, bañarse, cocinar y realizar otras actividades básicas, y es fuente de pescado.

La creación de plantas de energía hidroeléctrica es un elemento muy importante para la economía de la región, ya que esto ayuda a proporcionar electricidad a las ciudades de Irak, Siria y Turquía. En total, más del 70 por ciento del agua de la cuenca del Éufrates se usa para generar energía hidroeléctrica, regar cultivos y proporcionar agua potable.

Amenazas

Las numerosas represas y sistemas de riego a lo largo del curso del río, especialmente aguas arriba, han causado cambios en la descarga de agua, y subyace el temor de que el volumen de agua se reduzca mucho antes de llegar a Irak. Existen discusiones sobre los derechos del uso de agua entre Turquía, Siria e Irak, y las sequías son cada vez más notorias, especialmente en los últimos tramos del río. Además, las marismas y pantanos cerca de Basora están prácticamente destruidos desde la década de 1990, cuando el entonces gobernante Saddam Hussein permitió su drenaje para obligar a muchas personas árabes a salir de la zona.

La contaminación del río es otro problema. Los vertidos de aguas residuales provenientes de la agricultura, las industrias y los hogares afecta la calidad del agua, y el tramo de Irak sufre de una alta salinidad que se incrementa a medida que el río fluye aguas abajo.