Relieve Oceánico


El fondo del océano es también parte de la superficie terrestre y así como los seres humanos saben que existen los volcanes, las montañas, las llanuras y otras formaciones visibles, pueden no conocer todo lo que se encuentra bajo las aguas oceánicas.

Características del fondo del océano

El relieve es el cúmulo de formas que se presentan en la superficie de la Tierra. Gracias a los avances de la tecnología, los científicos han encontrado una compleja red de formaciones como cordilleras, cañones, montañas, montes, fosas y otras, que pueden rivalizar en tamaño y belleza con las que se ven en las grandes masas terrestres.

El volcán inactivo Mauna Kea la montaña más alta del mundo, y no el monte Everest.

Las cuencas oceánicas son depresiones que se hallan por debajo del nivel del mar y que corresponden al fondo oceánico, que normalmente está estructurado de la siguiente manera:

Plataforma continental. Es la superficie inmediatamente cercana a los continentes, que corresponde por lo general a la parte donde los bañistas de una playa se refrescan. Parte del margen continental, entre la costa y el punto donde el agua tiene una profundidad de entre 100 y 200 metros.

Talud continental. Es una zona que inicia desde el borde de la plataforma continental y desciende abruptamente hasta una profundidad de 2,000 metros o más. Conecta la plataforma y la corteza oceánica, pero es anterior a las profundidades oceánicas.

Llanura abisal. Es la zona plana del lecho marino, cuya profundidad suele ser de 3,000-6,000 metros. Es frecuente que se encuentre entre el talud continental y una fosa oceánica. Su profundidad media es de 4,000 metros y es casi totalmente horizontal.

El fondo del océano está cubierto de sedimento fangoso como consecuencia de miles de años de descomposición de plantas y animales, pero también de la caída de ceniza volcánica y otros materiales provenientes de la tierra.

Formaciones submarinas

¿Qué tipo de formas puedes encontrar en el lecho marino?

Fosas oceánicas. Son depresiones largas y estrechas del fondo del mar; de hecho, son las zonas más profundas de toda la región submarina al extenderse de 3 a 4 kilómetros por debajo del lecho.

Mesetas oceánicas. Se denomina así a regiones relativamente planas que se elevan por encima del fondo del mar, al menos a unos 200 metros.

Montañas. Son como las montañas de las masas terrestres, solo que su punto más alto no alcanza la superficie del océano. Se forman principalmente por actividad volcánica y pueden elevarse a cientos o miles de metros sobre el lecho marino. Una curiosidad es que si se toma en cuenta la altura de una montaña desde su base, es el volcán inactivo Mauna Kea la montaña más alta del mundo, y no el monte Everest.

Relieves submarinos

Volcán submarino haciendo erupción en Hawái.

Cordilleras submarinas. Sistemas montañosos caracterizados por la sucesión de montañas conectadas entre sí.

Dorsales oceánicas. Son cordilleras que atraviesan de forma más o menos central las llanuras abisales y que se encuentran en todas las cuencas oceánicas.

Cañones o valles submarinos. Depresiones empinadas sobre el talud continental que suelen transportar sedimentos, nutrientes y demás sustancias de la tierra hasta el fondo oceánico.

Respiraderos de aguas profundas. Manantiales de agua caliente, rica en sustancias químicas como los minerales, que se liberan hacia las aguas frías del océano. Las fuentes hidrotermales o respiraderos se caracterizan por proveer un ambiente caliente y venenoso, pero algunos organismos como ciertos gusanos y mejillones se han adaptado ahí.

Guyots. Montes submarinos cuya parte superior es plana, más comunes en el océano Pacífico que en los demás océanos.

Colinas abisales. Pequeñas elevaciones del lecho oceánico, desde una llanura abisal. No alcanzan las grandes alturas de las montañas, pero son frecuentes y constituyen el 30 por ciento de los fondos marinos.

En corto

La Fosa de las Marianas es la parte más profunda de los océanos.
Es en las dorsales oceánicas donde se produce la mayor actividad volcánica del planeta Tierra.
La dorsal Mesoatlántica es la cadena montañosa más larga del mundo.