Mar de Aral

Descripción

El mar de Aral es tristemente célebre por el desastre ecológico que ha supuesto la pérdida de más del 90 por ciento de su volumen de agua durante los últimos 50 años. Así pues, el alguna vez cuarto lago endorreico más grande del mundo se ha reducido al 10 por ciento de su tamaño original.

Aunque en la práctica es llamado mar, el Aral es un lago interior y no está unido a un mar o un océano. Se localiza al noroeste del desierto Kyzyl Kum entre los actuales Uzbekistán y Kazajistán, el primero al sur y el segundo al norte, en tierras áridas de Asia Central en donde las temperaturas en verano rondan los 40 ºC.

Estimar su superficie es un asunto complicado, pues el volumen del agua, además de reducirse, fluctúa cada año. En 1960 tenía 68,000 km2 de área, mientras que en 2005 registró unos insólitos 3,500 km2 en la parte sur y en 2008 la zona norte tuvo 3,300 km2. En 2007, el volumen de agua era de apenas 27 km3. Eso sí, su cuenca hidrográfica mide 1.76 millones de km2 y comprende gran parte del centro de Asia.

Su forma también se ha modificado. Si bien “mar de Aral” hace imaginar un único cuerpo de agua, actualmente está dividido geográficamente en mar de Aral Norte, dos cuerpos pequeños que conforman el mar de Aral Sur y un cuerpo más pequeño entre el Aral Norte y el Sur. Hasta la década de 1960, todo el mar era abundantemente alimentado por los ríos Amu Daria en el sur y Sir Daria en el noreste, pero hoy en día la descarga de agua dulce es mínima: unos 2-5 km3 al año. Por esto, también la salinidad del mar aumentó; cuando la salinidad de los océanos es de 33-37 gramos por litro, la del Aral supera los 110 gramos por litro.

Datos sobre el mar de Aral.

Mar de Aral en 1989 (izquierda) y en 2014 (derecha). / Fotografía cortesía de la NASA.

Formación

El mar de Aral está situado sobre una gran depresión que pudo haberse formado durante el período Neógeno de la era Cenozoica, durante la cual el subcontinente indio estaba en pleno proceso de colisión con Asia. Hace unos 5.5 millones de años, el nivel del hoy extinto mar Paratetis disminuyó y el plegamiento de la corteza terrestre provocó que emergieran las montañas del Cáucaso y los montes Elburz, estos últimos al norte de Irán. Entonces, la depresión comenzó a llenarse de agua proveniente de algunas fuentes como el Sir Daria. Se cree que el Amu Daria comenzó a fluir hacia la joven cuenca a principios del Holoceno, un tiempo después.

Años después el Aral se secó en su mayor parte hasta que en el Pleistoceno y Holoceno volvió a ser llenado; esa vez el flujo incluyó el del Amu Daria, que anteriormente desembocaba en el mar Caspio.

Información sobre el mar de Aral.

Donde alguna vez hubo mar. / Autor de la fotografía: Staecker.

Biodiversidad

La vida en el mar de Aral es escasa desde hace varias décadas. Antaño, los deltas de los ríos Amu Daria y Sir Daria eran fértiles sitios donde muchas especies de animales y plantas vivían a sus anchas. El mar era hogar de peces y algas, así como de otras criaturas. Peces comunes eran el esturión, la carpa, el barbo del Aral (Barbus brachycephalus) y el rutilo. Se estima que la región albergaba unas 100 especies de peces, 200 de mamíferos y hasta 500 de aves.

Excepto algunas especies, los peces del mar de Aral han desaparecido.

Amenazas

La crisis del mar es responsabilidad de la acción humana. En 1960, la Unión Soviética puso en marcha un plan para convertir las llanuras áridas de la región central de Asia en la más importante zona productora de algodón. Para ello, se crearon estructuras que desviaron el agua de los ríos para regar los cultivos. El florecimiento de la industria de algodón tuvo un alto precio. Con el paso de los años, el volumen del agua del mar se redujo a un ritmo rápido, y el lecho comenzó a aparecer convirtiendo islas en penínsulas o partes continuas de la tierra. La salinidad y la contaminación aumentaron y los peces comenzaron a morir al no soportar las nuevas condiciones del agua. Las industrias pesquera y marítima declinaron, y muchas personas que dependían del mar se vieron en apuros.

Por otra parte, a finales de la década de 1990 la isla Vozrozhdenya, ya una península, se convirtió en una preocupación, ya que había sido usada como campo para pruebas de armas biológicas durante la Guerra Fría. Efectivamente, se encontraron esporas de ántrax, pero a principios del siglo XXI la zona fue objeto de una intensiva limpieza para liberarla de la contaminación de microorganismos nocivos para el ser humano.

La región del mar de Aral está muy afectada, y perjudica la salud de las personas que la habitan pues el polvo acarrea sustancias tóxicas de fertilizantes y pesticidas capaces de provocar enfermedades. Se ha hecho varios esfuerzos para rescatar el mar, especialmente su parte norte, pero es muy difícil que el agua retorne a su lugar. En 2005, Kazajistán construyó un dique para separar las partes norte y sur, lo que ha hecho aumentar ligeramente el volumen del mar Aral Norte.