Cordillera de los Alpes

La cordillera de los Alpes es el sistema montañoso más largo de Europa, y se extiende a través de 8 países alpinos: Francia, Austria, Alemania, Suiza, Mónaco, Eslovenia, Italia y Liechtenstein, aunque solo Austria y Suiza se consideran verdaderos países alpinos por algunas fuentes. Ocupan un lugar esencial en la geografía de estos países, y forman parte de su identidad cultural. Los paisajes alpinos son de una llamativa belleza, y en el presente las montañas y los pueblos de la región son un destino turístico muy popular para practicar el esquí, el senderismo y el montañismo, con más de 100 millones de visitantes cada año.

Los Alpes se sitúan geográficamente en un arco de más de 800 kilómetros en el sureste de Europa, desde la región del Mediterráneo hasta la del mar Adriático, de este a oeste. Son el núcleo de otros sistemas montañosos como los Cárpatos y los Apeninos. De todas sus montañas, entre las que se encuentra el monte Cervino, el Macizo del Monte Rosa, y el Dom, el Mont Blanc es su pico más alto, mientras que el Cervino es posiblemente el mejor reconocido gracias a su forma.

El origen de la palabra “Alpes” aún no se sabe con exactitud; es probable que provenga de un término celta que signifique “blanco” o “alto”. La palabra se deriva directamente del término latín Alpes, a través del francés. La región ha sido lugar donde se asentaron numerosos pueblos desde finales del Paleolítico hasta la actualidad. A medida que el Cristianismo ganó terreno en Europa, se establecieron varios monasterios entre las montañas, algunos en las partes altas, y los pueblos crecieron.

Durante gran parte de la historia, los Alpes fueron considerados una barrera difícil de pasar para acceder a otras regiones, sitios peligrosos de avalanchas frecuentes y lugares misteriosos, hasta que, en el siglo XIX, la tecnología permitió su exploración e investigación.

Hasta el siglo XIX, la tecnología permitió la exploración e investigación de los Alpes.

Características

El sistema completo de los Alpes tiene una longitud de más de 1,200 kilómetros y se ubica completamente en Europa, a partir de la costa mediterránea. Posee varios picos que superan los 3,500 metros de elevación, y más de 1,200 glaciares. La línea de nieve cubre alrededor de 2,450 metros, con numerosos picos cubiertos permanentemente de nieve o de glaciares; estos permanecen por encima de los 3,500 metros de elevación. El más grande glaciar de los Alpes es el Aletsch.

Además de ser núcleo de otros sistemas montañosos de gran longitud, también lo son de cordilleras consideradas preAlpes, como las del macizo del Jura. Algunas secciones de la cordillera se extienden a partes de Hungría, Croacia, Serbia, Albania, Bosnia y Herzegovina y Montenegro.

Se le divide en 3 secciones: central, occidental y oriental, pero en cada una hay subsecciones o subgrupos de montañas. Geológicamente también se distinguen los Alpes del sur, cuyos límites con el resto son los valles de Valtelina, Pusteria y Gailtal.  En el suroeste emergen los Alpes marítimos, cerca del mar Mediterráneo y que conforman una frontera natural entre Francia e Italia. De hecho, el macizo del Mont Blanc se encuentra entre Francia e Italia, y contiene el glaciar más largo de Francia. Los Alpes occidentales se extienden hasta el suroeste de Suiza.

A medida que corren hacia el este algunos picos ganan altura, pues en los Alpes centrales se encuentran algunos de los picos de mayor altitud, y en los Alpes Peninos, sección de los Alpes centrales, están los 10 o 12 picos más altos de la cordillera. Cerca de la mitad del territorio de Liechtenstein se ubica en los Alpes centrales. En los Alpes orientales, el pico más alto es el Piz Bernina. El macizo del Monte Rosa y el Ortles le siguen en altitud.

Algunos de los ríos más importantes de Europa, como el Ródano, el Rin, el Eno y el Drava nacen o pasan por los Alpes y discurren hacia el mar Negro, el Mediterráneo y el mar del Norte. En la divisoria de las cuencas del Rin y el Danubio, al este del lago de Constanza, comienzan los Alpes orientales, mayormente alineados en dirección este-oeste.

Formación

En la formación de la cordillera tomó parte una secuencia de eventos geológicos muy compleja, por lo que a los expertos tomó casi 100 años comprenderla en su magnitud. En términos simples, los Alpes se formaron como consecuencia de la colisión entre las placas Euroasiática y Africana. Sin embargo, el proceso se completó en dos o más etapas de varios millones de años.

Se calcula que la orogenia alpina dio inicio hace aproximadamente 300 millones de años. A finales del período Cretácico, las placas tectónicas Africana y Euroasiática comenzaron a chocar entre sí, lo que causó el cierre y la subducción durante el Mioceno y Oligoceno del antiguo océano Tetis que se interponía entre ambos; los científicos han identificado rocas que pertenecieron a la corteza de estas placas, pero también segmentos de antiguo suelo oceánico.

Características de los Alpes.

Macizo del Mont Blanc.

En una primera etapa, la placa Africana pudo colisionar contra la microplaca Apuliana, probablemente en el Cretácico tardío o en el Terciario, lo que formó parte de los Alpes orientales. Después, en el período Terciario, los movimientos empujaron la corteza hasta formar cuerpos rocosos en forma de hoja movidos a unos 2 kilómetros de su posición original: las nappes, típicas en los Alpes. Incluso, gran parte de la cordillera está formada por estas láminas de corrimiento.

A lo largo de todo el Jurásico la corteza continuó moviéndose y deformándose. Las masas de piedra caliza fueron empujadas hacia arriba, y gradualmente las montañas del norte y el sur tomaron forma. Las etapas finales de la formación de la cordillera se extendieron hasta hace alrededor de 30 millones de años.

Flora y fauna

El paisaje alpino es uno de los más representados en postales. Hay afilados riscos, pendientes inclinadas, valles, pastizales y bosques, mientras que el derretimiento de los glaciares durante la última glaciación han creado varios lagos de aguas tranquilas. Todo esto y más constituyen hábitat para una vasta diversidad de plantas y animales, por lo que se le considera una de las regiones más ricas de Europa.

Típicas especies alpinas son el íbice o cabra salvaje de los Alpes (Capra ibex), la chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus), el rebeco (Rupicapra rupicapra), el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), marmotas, mamíferos arvicolinos, ciervos rojos (Cervus elaphus), insectos como las polillas, caracoles y muchos otros invertebrados. Los lobos, osos y linces están regresando a los Alpes después de ser prácticamente excluidos debido las amenazas.

La flora está bien representada por la flor de las nieves (Leontopodium alpinum), una de las más comunes y mejor conocidas del paisaje alpino. Hay pastizales y bosques montanos con abetos, pinos, robles, genciana alpina (Gentiana acaulis), Ranunculus glacialis, Eritrichium nanum y demás flores silvestres. En total, se calcula que unas 30,000 especies silvestres coexisten en los Alpes.

 

 

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Alps

https://en.wikipedia.org/wiki/Geology_of_the_Alps

https://global.britannica.com/place/Alps

https://www.steinmann.uni-bonn.de/arbeitsgruppen/strukturgeologie/lehre/wissen-gratis/geology-of-the-alps-part-1-general-remarks-austroalpine-nappes

http://wwf.panda.org/what_we_do/where_we_work/alps/

(2009). The New Children’s Encyclopedia. DK Publishing.

Robert Dinwiddie, Simon Lamb, Ross Reynolds. (2011). Violent Earth. DK Publishing.

Timothy M. Kusky. (2010). Encyclopedia of Earth and Space Science. Infobase Publishing.

R. W. McColl. (2005). Encyclopedia of World Geography. Facts on File Library of World.