Asteroide

Definición de asteroide

Los asteroides son cuerpos rocosos y metálicos, considerados cuerpos menores. En realidad son los restos que quedan de la formación del Sistema Solar, por lo que datan de hace aproximadamente 4.6 millones de años. Gran parte de los asteroides está concentrada en una región con forma de anillo localizada entre las órbitas de Marte y Júpiter, conocida como Cinturón de Asteroides.

Estos cuerpos giran alrededor del Sol en órbitas elípticas y realizan un movimiento de rotación de forma irregular. Carecen de atmósfera, pero al menos 150 tienen uno o más satélites. La mayoría presenta una forma irregular. La masa total de todos los asteroides es menor que la del satélite natural de la Tierra, la Luna.

Una vez al año, un asteroide se impacta contra la atmósfera terrestre, pero suele desintegrarse antes de que alcance la superficie.

Clasificación de los asteroides

Los asteroides pueden clasificarse según su ubicación:

-Asteroides troyanos. Comparten una órbita con un cuerpo celeste más grande que ellos y su número es tan grande como el del Cinturón de Asteroides. La mayoría de los troyanos se encuentran en los puntos de Lagrange L4 y L5.

-Asteroides cercanos a la Tierra. Como puede suponerse, sus órbitas se encuentran cerca de la Tierra.

-Asteroides del principal Cinturón. Son los asteroides que se encuentran en el cinturón entre Júpiter y Marte. El número de asteroides de esta región cuyo diámetro excede 1 kilómetro está entre 1.1 y 1.9 millones.

También se clasifican de acuerdo con su albedo (brillo intrínseco) y composición:

-C. Corresponden a más del 75 por ciento de los asteroides que se conocen. Son muy oscuros y consisten con probabilidad en arcilla y rocas de silicato; pueden contener hidrógeno, helio y otros materiales volátiles. Se encuentran en las regiones exteriores del Cinturón de Asteroides.

Albedo: 0.03-0.09.

-S. Se componen de níquel-hierro y materiales de silicato. Constituyen cerca del 17 por ciento de los asteroides conocidos.

Albedo: 0.10-0.22.

-M. Son básicamente metálicos, compuestos por níquel-hierro. Se encuentran en la región media del Cinturón de Asteroides.

Albedo: 0.10-0.18.

Peligro de colisión con la Tierra

La Tierra es vulnerable ante los asteroides. Ya ha experimentado algunos impactos de considerable importancia, como el que se cree que ocasionó la extinción masiva de los dinosaurios y otras especies hace unos 66 millones de años. Este hecho alteró la composición geológica y natural del planeta.

Desde hace mucho tiempo los científicos muestran una preocupación por este tema. De hecho, a principios de la década del 2000 los astrónomos creían que el asteroide denominado Apophis podría impactar el planeta en el año 2029, pero a partir de posteriores observaciones, el riesgo se ha reducido.

Impacto de un asteroide

Representación gráfica de un asteroide a punto de impactar la tierra.

Una vez al año, un asteroide se impacta contra la atmósfera terrestre, aunque afortunadamente ésta la disuelve antes de que alcance la superficie. Pequeños asteroides se han observado cerca de la Tierra sin encender los focos rojos de los astrónomos.

Para que un asteroide cause daños severos al planeta, debe tener entre 3 y 10 kilómetros de diámetro, pero cualquier cuerpo cuyo diámetro supere los 2 metros es un potencial peligro para la supervivencia terrestre debido a la gran cantidad de energía con la que impactaría.

¿Por qué un asteroide puede amenazar la Tierra? Si el encuentro de un asteroide con otro cuerpo celeste modifica su ruta, puede salir disparado hacia cualquier dirección, no importa lo que se encuentre cerca. Pero al menos, se sabe que los asteroides que se encuentran en el Cinturón representan poco riesgo.

Si un asteroide chocara con la superficie terrestre, las afectaciones variarían en función de su tamaño. Por ejemplo; si un asteroide del tamaño de un edificio de 20 pisos impactara hoy, generaría una energía que podría extenderse a 5 millas alrededor del punto de colisión, es decir, capaz de destruir las principales ciudades de Estados Unidos. Si el cuerpo fuera muy grande ocasionaría tsunamis masivos, tormentas de fuego, bloqueo de la luz solar y consecuentemente el advenimiento de un invierno sin igual, lo que terminaría con varias formas de vida (¡o toda la vida!) de la Tierra. Efectos similares a los que se cree que el asteroide de hace 66 millones de años produjo.

Gracias al desarrollo científico y tecnológico, existen métodos para desviar un asteroide que implique riesgo para la Tierra. Pero hay una buena noticia: a corto plazo, todavía no parece haber indicios de colisión severa con un asteroide.

En corto:

Aunque hay asteroides muy grandes, algunos apenas tienen el tamaño de guijarros.

Uno de los impactos de asteroide más graves fue el que ocurrió en 1908 en Tunguska, Siberia. La colisión arrasó con aproximadamente medio millón de hectáreas de bosque.